La T3 de Beijing crea el aeropuerto más grande del mundo

Diseñada por Norman Foster, la nueva Terminal 3 de Beijing tiene una superficie equivalente a unos 170 campos de fútbol.

Con la puesta en marcha de la nueva Terminal 3, un edificio con forma de dragón de casi un millón (986.000) de metros cuadrados de superficie (unos 170 campos de fútbol), el aeropuerto de Beijing se ha convertido, a tres meses del inicio de los Juegos Olímpicos, en el mayor del mundo. Diseñada por Norman Foster, la nueva terminal tiene una longitud de tres kilómetros y duplica el área total de las otras dos terminales. Una nueva pista de 3,8 kilómetros de largo y 60 metros de ancho permite al aterrizaje y despegue de grandes aeronaves, entre ellas el A-380, el gigante de la compañía europea Airbus. Desde la Terminal 3 se podrá acceder al resto de las instalaciones aeroportuarias a través de trenes lanzaderas y al centro urbano con una ampliación de la red de Metro que estará operativa antes del inicio de los Juegos. Entre las novedades singulares de esta macroterminal, que permitirá un tránsito de 76 millones de pasajeros al año, destaca que a sus 90 tiendas, 64 restaurantes y 243 ascensores añade un auténtico jardín chino, con puentes, arroyos y una gran variedad de plantas, que además de convertirse en un lugar agradable donde esperar la salida del vuelo, aporta humedad y frescura al aeródromo. Un tren de alta velocidad conectará la Terminal 3 con la estación de la ciudad de Donzhimen, que todavía se está construyendo, pero cuya inauguración está prevista para el próximo mes de junio, según las previsiones de las autoridades chinas.