"La Sirenita" se quiere mudar

Cada año más de un millón de visitantes se dan una vuelta por el muelle Langelinie para admirar esta obra de bronce realizada en 1913 por Edward Eriksen e inspirada en la obra del mismo nombre de Hans Christian Andersen. La escultura, que mide 125 centímetros de alto y pesa 175 kilos, siempre ha estado en el punto de mira de los vándalos y a lo largo de su agitada historia ha padecido numerosos ataques, por lo que las autoridades de la ciudad se están planteando cambiar su ubicación original para evitar este tipo de actos. La gota que ha colmado el vaso de la paciencia se produjo el 8 de marzo, cuando La Sirenita apareció rociada de pintura verde y adornada con un consolador. Ante esta situación, se está estudiando adentrar la figura unos metros mar adentro para impedir que los gamberros sigan haciendo de las suyas, pero sin perjudicar los intereses de los visitantes que se acercan a la zona con la sana intención de admirar el símbolo de Copenhague.
Información: www.visitcopenhaguen.dk