La Palma, el viaje sabio hacia las estrellas

Michel Jorge Millares

La llaman la Isla Bonita, con forma de corazón, pero con una herida enorme que ocasionó el cráter que la originó, conocido como la Caldera de Taburiente, que fue declarada Parque Nacional en 1954. Sus paredes son tan elevadas que en lo más alto de la Caldera se encuentra el Observatorio de Los Muchachos (www.iac.es), uno de los centros astronómicos más importantes del planeta con más de una docena de instalaciones de observación y donde se inaugurará este año el Grantecan, el mayor telescopio del mundo. El noreste de la isla alberga la popular zona boscosa de laurisilva, con frondosos espacios donde sentirse parte de la naturaleza, como el bosque de Los Tilos, declarado Reserva de la Biosfera en 1983, que cuenta con un interesante centro de interpretación.

En dirección sur, se localizan varios conos que muestran la actividad volcánica de la isla. El más reciente fue el Teneguía, que entró en erupción en el año 1971. En su entorno encontramos también las Salinas de Fuencaliente (www.salinasdefuencaliente.com), donde enseñan cómo se produce una sal marina de excelente calidad utilizando procedimientos ancestrales. Para disfrutar con espectáculos de animales existe el Paraíso de las Aves (www.la-palma.de/vogelpark/espana.htm), situado entre El Paso y Los Llanos; o el Maroparque (www.maroparque.com), que está localizado en Braña Alta.

También se puede conocer la enorme variedad de cactus existentes en el mundo visitando Palmex cactus, un recinto ubicado en el municipio de Llanos de Aridane. El pasado de la isla puede descubrirse en el Centro de Interpretación de Belmaco, en Hoya de Mazo, con sus grabados en piedra y sus cuevas que fueron habitadas por los antiguos pobladores de la isla.