La Gomera, silbar a los delfines y las ballenas

Michel Jorge Millares

La isla colombina fue el último punto del mundo conocido que visitó Cristóbal Colón antes de cruzar el Océano Atlántico para descubrir las Indias. Su estancia en la zona se recuerda con un museo en la capital, San Sebastián de La Gomera, así como en la Casa de la Aguada. La isla está surcada por profundos barrancos que complican los desplazamientos, lo que originó un singular lenguaje de silbos que aún se enseña en las escuelas.

El Parque Nacional de Garajonay, declarado en 1981, conserva la flora prehistórica mediterránea. Y el centro de visitantes Juego de Bolas ofrece visitas guiadas al bosque. Numerosas calas y playas pequeñas salpican la costa, donde se encuentra un singular fenómeno geológico, Los Órganos, que sólo puede ser visto desde embarcaciones que realizan excursiones, al igual que para avistar delfines y ballenas (www.oceano-gomera.com).