La esencia de Córcega

Álvaro Arriba

Con más de un tercio de su superficie catalogada como espacio natural protegido, no es casualidad que a Córcega le llamen la isla de la belleza. Este territorio francés, en el que el mar y la montaña se alían para generar escenarios de una belleza brutal, ha logrado preservar su esencia más pura. En sus más de mil kilómetros de costa hay abundantes playas de arena blanca y aguas tan turquesas que cuesta creer que estén aquí mismo.