Esta antigua ciudad china es un viaje en el tiempo a la época de la Ruta de la Seda

Situada a los pies de las montañas Tian Shan, Kashgar conserva como pocas ciudades su alma milenaria: fue cruce de caminos en la Ruta de la Seda, centro espiritual del pueblo uigur y aún hoy respira el aire de las caravanas que unían Oriente y Occidente.

La ciudad china de Kashgar es un viaje en el tiempo a la época de la Ruta de la Seda
La ciudad china de Kashgar es un viaje en el tiempo a la época de la Ruta de la Seda / Istock / Luigi Farrauto

Hay que viajar muy lejos para llegar a Kashgar. Tanto en kilómetros como en siglos. En el mapa, encontraremos la ciudad en la región autónoma uigur de Sinkiang, en el extremo más occidental de China. Pero en el tiempo es un salto de milenios: caminar por sus callejones es volver a una época en la que los mercaderes de la Ruta de la Seda buscaban sombra y agua tras cruzar el desierto de Taklamakán.

Esa época está ahora un poquito más cerca. Kashgar se encuentra al final del itinerario de la Expedición Viajar por la Ruta de la Seda China, una aventura en la que recorreremos el país asíatico comenzando en Pekín y terminando en la frontera con Tayikistán. Contaremos con dos guías de alto nivel: Tino Soriano, el fotógrafo premiado por la UNESCO entre otros muchos galardones; y Pedro Ceinos Arcones, escritor y guía turístico afincado en China desde hace 20 años. Y hoy te contamos todo lo que encontraremos allí.

Información de Expedición Corazón de la Seda chino
Información expedición al Corazón de la Seda chino
Correo Electrónico: expedicionviajar@clubmarcopolo.es
Teléfono: 900 909 698
Sitio web: www.club-viajar.es/expediciones
Kashgar está lleno de monumentos centenarios

Kashgar está lleno de monumentos centenarios

/ Istock / Takayuki Weda

La historia de Kashgar en la Ruta de la Seda

Esta ciudad-oasis se convirtió en parada obligatoria en la mayor red de comercio del mundo antiguo. Aunque la Ruta de la Seda serpenteaba a unos 200 kilómetros de aquí, Kashgar era el punto en que se cruzaban multitud de los principales caminos del área. Su ubicación en plena intersección la convirtió desde su misma fundación en lugar de encuentro entre culturas, lenguas, religiones y mercancías.

Los registros más antiguos datan del año 76 a.C., cuando pasó a estar bajo el dominio de la dinastía Han. En este periodo, El Libro de Han la describe como una ciudad con 17.000 habitantes y 1.510 casas. Menos de un siglo más tarde, ya había crecido un 50%. Un núcleo urbano activo en plena cuenca del Tarim, donde el río Kasgar lamía los cultivos y ejercía de columna vertebral de una nueva civilización.

El centro histórico de Kashgar, un viaje en el tiempo a la época de la Ruta de la Seda

El centro histórico de Kashgar, un viaje en el tiempo a la época de la Ruta de la Seda

/ Unsplash / Amo Fifty

Qué ver en Kashgar

Hoy, Kashgar mantiene intacto su pulso y está reconocida como una de las ciudades mejor conservadas de la Ruta de la Seda. Callejear por su Ciudad Antigua es una inmersión visual en la época en que textiles, especias y colorantes atravesaban a pie el continente de Euroasia. ¿Alguna vez te has preguntado cómo era Pekín hace 2.000 años? No sería muy distinto a esto. Por si no nos basta con la arquitectura tradicional, también se han mantenido intactas algunas de sus costumbres, entre las que destaca su mercado de ganado.

El mercado de ganado, un plan imprescindible en Kashgar

El mercado de ganado, un plan imprescindible en Kashgar

/ Istock / Tatiana Kashko

Con el paso de los siglos, este casco antiguo fue quedando rodeado de construcciones religiosas que hoy son de los monumentos más visitados de la ciudad. Destaca la Mezquita Id Kah, construida en 1422, es la mayor de toda China. Con sus 16.800 m² de superficie, puede acoger a cientos de estudiantes en su madraza y a un centenar de personas en sus baños públicos. Estando cerca de allí, es fácil imaginar cómo vibraba durante el rezo, cuando los comerciantes interrumpían el regateo para volver la vista hacia La Meca. Hoy da servicio a la amplia comunidad musulmana de Kashgar.

La mezquita más grande de China está en Kashgar

La mezquita más grande de China está en Kashgar

/ Unsplash / Walter Frehner

No muy lejos, la Tumba de Apak Hoja, construida en el 1640 y reconstruida en 1795, es uno de los lugares más sagrados de la región. Este mausoleo de ladrillo guarda las tumbas de cinco generaciones de la familia de Apak Hoja, figura religiosa profundamente venerada por los uigures musulmanes, muchos de los cuales lo consideran un profeta.

Frente a la historia milenaria, emerge una pieza del siglo XX: una estatua de 18 metros de Mao Zedong, la más grande que todavía se conserva en el país. Imponente y silenciosa, recuerda la tensión entre el pasado islámico de la ciudad y las políticas que han ido moldeando Xinjiang en las últimas décadas.

El casco antiguo de Kashgar, un viaje al pasado

El casco antiguo de Kashgar, un viaje al pasado

/ Istock / Ziquan Ying

Aun así, Kashgar resiste. Sus calles siguen oliendo a pan plano, a cuero trabajado a mano y a polvo. En los mercados, el bullicio devuelve al viajero esa sensación de haber llegado a un lugar que no se parece a ningún otro. Kashgar conserva la esencia de las caravanas, los rezos y los trueques. Y no es una postal del pasado: es una ciudad viva que todavía late al ritmo de la Ruta de la Seda. 

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