El refugio de James Bond está en Cuenca: los Callejones de Las Majadas

Este desconocido paraje es el hermano pequeño de la Ciudad Encantada

Noelia Ferreiro
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Foto: Nedrofly / ISTOCK

Tienen el mismo origen y gozan de un gran parecido con la Ciudad Encantada, con la que no sólo comparten provincia sino también esa roca caliza formada hace millones de años y moldeada a capricho por la erosión. Sin embargo, los llamados Callejones de Las Majadas apenas han despertado interés, más allá de su fugaz aparición (de exactamente un minuto) en la película de James Bond El mundo nunca es suficiente, protagonizada por Pierce Brosnan en el papel del agente secreto. El paisaje simulaba ser algún pliegue perdido de la Capadocia.

Callejones de Las Majadas | Rudolf Ernst / ISTOCK

Una pena este desconocimiento porque estos parajes ocultos en el catálogo de maravillas de Cuenca no debieran pasar tan desapercibidos. Aunque bien mirado, esta escasa atención tiene, claro, su lado positivo, pues se trata de escenarios de enorme belleza que los amantes de la naturaleza pueden explorar en soledad

Alocadas figuras

Los Callejones son rocas de formas caprichosas que se alzan en medio de serranía y que se crearon por la erosión del viento y el agua de la lluvia, que logró disolver el terreno calizo de forma desigual.

Callejones de Las Majadas | Rudolf Ernst / ISTOCK

El resultado son figuras tan espectaculares como las de su hermana mayor (centinelas, setas gigantes, mares de piedra rizada…) pero con angostos corredores entre los peñascos (por los que recibe el nombre de callejones) que han sido utilizados tradicionalmente por los pastores para construir apriscos donde guardar el ganado.

Callejones de Las Majadas | Rudolf Ernst / ISTOCK

Hoy la visita por esta amalgama de plazas, tormos, arcos y puentes resulta de lo más gratificante, puesto que se trata de un auténtico laberinto en el que nos trasladamos a un mundo de fantasía donde, dejando volar la imaginación, podemos contemplar hasta cuerpos de animales y de personas. 

Cuenca, arte moderno y mucho vértigo

Flora y Fauna

La ruta tiene una longitud de 3,6 kilómetros de fácil recorrido, apto para para las familias que van con niños pequeños. Y aunque no existe un único sentido para hacer el camino, sí ayudan a orientarnos determinadas balizas que nos indican la dirección a tomar.

Callejones de Las Majadas | Nedrofly / ISTOCK

Estas rocas en las que, por su excepcional valor geomorfológico, no se autoriza la escalada, sí permiten disfrutar de una flora y fauna únicas. Por aquí no solo encontramos los varios ejemplares de pinos típicos de la zona (sabina, acebo, negral, pino silvestre…), sino también una gran variedad de hierbas aromáticas, zarzamoras, espinos… y, por supuesto, hongos y setas que en otoño atraen a muchas personas en su búsqueda.

También en los Callejones de las Majadas es posible encontrar, más que los propios animales, sus huellas. Y es que en esta zona habitan algunos mamíferos como ciervos y jabalíes. Lo que sí se divisa al mirar al cielo es la silueta de abundantes buitres leonados y distintas aves rapaces como las águilas culebreras.