Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ni Italia, ni España: la joya mediterránea que deberías conocer este verano tiene un casco antiguo amurallado a la orilla del mar, encanto medieval y calas como las de Menorca

No hace falta ser de costa para enamorarte de aquellos paisajes que tienen el mar de fondo. En esta ciudad que se encuentra a poco más de 5 horas de Madrid se mezclan aguas cristalinas y monumentos históricos que formarán una imagen inolvidable en tu cabeza.

Una joya desconocida que promete dejarte con la boca abierta.

Una joya desconocida que promete dejarte con la boca abierta. / Istock

Si me ven allí donde la brisa marinera se mezcla con el paisaje medieval, no me molesten: estoy donde quiero estar. A poco más de cinco horas en avión desde Madrid, se puede conocer una de esas ciudades casi desconocidas que carecen de turismo masivo y que se pueden convertir en un refugio para aquellos que quieren escapar de la monotonía. La particularidad de esta ciudad es que combina con naturalidad dos mundos que no siempre conviven con tanta armonía: el bullicio contemporáneo y la calma suspendida de la historia. A estos universos se les conoce más bien como: la ciudad nueva y la ciudad vieja.

La ciudad desconocida que deberías conocer este verano: el lujo de sus resort en plena playa convive con un casco antiguo amurallado repleto de joyas medievales

La ciudad desconocida que deberías conocer este verano: el lujo de sus resort en plena playa convive con un casco antiguo amurallado repleto de joyas medievales / Istock / Rocky89

Aquí el viajero encuentra un casco histórico de gran valor patrimonial y un litoral salpicado de playas de aguas transparentes que recuerdan a las calas más bonitas de Menorca. Esta ciudad, situada a escasos 30 minutos de Kotor, se ha consolidado como uno de los grandes atractivos del país sin perder del todo su esencia. Situada en la costa del Adriático, en plena Riviera de Montenegro, la ciudad de Buvda es uno de los lugares más completos de la zona.

El pueblo que inspiró la canción 'Mediterráneo' de Serrat: un puerto pesquero repleto de casas blancas que se asoman a calas de cuento

Adriana Fernández

Muchos aventureros optan por una visita rápida, pero lo cierto es que Budva merece algo más de tiempo. Un día basta para recorrer sus principales enclaves, pero quedarse un par de noches permite entender mejor su ritmo y explorar con calma la costa cercana, donde aparecen lugares con vistas privilegiadas.

Una ciudad de contrastes en el Mediterráneo: la nueva y la vieja

La ciudad moderna despliega hoteles, terrazas y un ritmo vibrante que anticipa noches aún más animadas. El primer contacto suele llegar a través de sus playas. En los alrededores se concentran algunas de las más llamativas del país: Playa de Jaz, amplia y animada; Playa de Bečići, más abierta y tranquila; o rincones como Playa de Trsteno y Playa de Kamenovo. Todas comparten un mismo patrón: aguas turquesas, fondos ideales para el snorkel y una infraestructura pensada para el disfrute.

Restaurantes con vistas a la costa de lujo de Budva (Montenegro)

Restaurantes con vistas a la costa de lujo de Budva (Montenegro) / Istock / poplasen

Pero el verdadero corazón de este maravilloso destino se encuentra tras sus murallas. El acceso a Stari Grad marca un cambio de registro: calles estrechas, piedra pulida por los siglos y una atmósfera que parece de otra etapa histórica. Este casco histórico, cuidadosamente restaurado tras el terremoto de 1979, es hoy uno de los mejor conservados del Adriático. Pasear sin rumbo es la mejor forma de descubrirlo: una iglesia escondida, un patio silencioso, una terraza que se abre al mar...

Las calles del casco histórico de Budva, Montenegro

Las calles del casco histórico de Budva, Montenegro / Istock / AIS60

Entre sus imprescindibles destacan la Ciudadela, que vigila la costa desde hace siglos, y templos como la Iglesia de San Iván, reconocible por su esbelto campanario, o la Iglesia de la Santísima Trinidad, de estética ortodoxa y rica decoración interior.

La ruta imprescindible para descubrir las mejores vistas del corazón de la Riviera de Montenegro

Su entorno natural es igual de seductor que su casco histórico. A pocos minutos del centro se despliegan playas y escapadas inolvidables: la cercana Isla de San Nicolás, accesible en barco, es perfecta para desconectar entre calas y vegetación. Y un poco más lejos, Sveti Stefan, con su silueta de postal, recuerda que en esta costa cada rincón guarda una historia. Siguiendo la costa, un sendero entre acantilados conduce hasta la icónica Estatua de la Bailarina, uno de los símbolos más fotografiados de la ciudad.

La isla de lujo frente a Budva, Montenegro

La isla de lujo frente a Budva, Montenegro / Istock / Rocky89

Definitivamente, encontrar un lugar que conecte con tanta sintonía este equilibrio entre lo antiguo y lo nuevo es toda una suerte. Así que si eres de los que buscan destinos con esencia... Este es el tuyo.