Islas Saraónicas, donde Grecia se convierte en un paraíso flotante

En la franja de mar comprendida entre las costas nororientales del Peloponeso y la costa occidental del Ática se encuentran unas maravillosas islas, conocidas como las Islas Saraónicas.

Álvaro Martínez Fernández
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Foto: milangonda / ISTOCK

No es extraño maravillarnos cuando hablamos de Grecia. Pero más allá de la capital encontramos otros muchos encantos como sus islas, de las que podemos encontrar más de mil quinientas, y su litoral, que es el más largo del mediterráneo y que es de una indudable belleza cargada de historia.

Pero entre sus mil quinientas islas encontramos unas donde Grecia se vuelve turquesa,  en las que nos entran unas irremediables ganas de verano y en las que encontramos un sinfín de tradiciones que se vuelven de un intensísimo color azul. Pero no solo son sus playas, es su historia, su cultura, su gastronomía y esa sensación de estar pisando la tierra que, según las leyendas, pisaron antes algún que otro dios griego.

Hoy nos perdemos por las Islas Saraónicas, unas islas que tienen algo, algo que engancha a través de sus limpios mares y sus encantadoras costas. Por eso recorremos sus islas en busca de paz, sol y un sentimiento profundo de relax cargado de las más bellas de las historias. ¿Nos acompañas?

Salamina

Antiguamente la isla de Salamina, por su posición estratégica en contacto con Atenas, constituyó el pomo de la discordia entre Atenas y Megarese. Su evento más importante si nos plantamos en su pasado histórico fue, sin duda, la Batalla de Salamina entre la flota griega y la flota persa, durante Las Guerras Pérsicas en el 480 a.C.

KenanOlgun / ISTOCK

Hoy, alejada de grandes batallas de la antigüedad, es una isla cercana a Atenas que tiene gran parte de su territorio sin habitar. Salamina es uno de esos territorios donde aun podemos encontrar unas preciosas playas de arena fina que parecen inherentes al tiempo.

Isla de Salamina, en Grecia | D2020 / ISTOCK

Uno de los lugares más importantes de la isla es su museo, donde el visitante puede contemplar los hallazgos de la civilización Micénica. Pero si realmente quieres empaparte de su belleza tienes que navegar por sus aguas, de un azul imponente y, sobre todo, cargado de historia.

Spetses

Es la isla más meridional del archipiélago de las Islas Saraónicas y fue habitada desde la Edad de Bronce, entre el 2500 y el 2000 a.C, como atestiguan los restos de muros, estatuas y utensilios encontrados en la localidad.

Isla de Spetses, una de las Islas Saraónicas | f8grapher / ISTOCK

Es una de las capitales insulares más elegantes y señoriales. Y es que sus casas neoclásicas le dan una atmósfera que nos transporta directamente a la belle epoque. El corazón de la pequeña ciudad es la histórica plaza de Dapia, con sus cañones que son el testimonio de las batallas contra los otomanos.

Coloridas casas en la Isla de Spetses, Grecia | StratosGiannikos / ISTOCK

Además, es una de las mejores islas para practicar deportes náuticos, en la que encontramos infinidad de posibilidades para surcar sus aguas. Después, siempre podras encontrar un gran abanico de opciones de diversión nocturna para todas las edades.

Angistri

Es una pequeña isla que se encuentra en el corazón del golfo Saraónico, muy cerca de la isla de Egina y bastante próxima a Atenas. Es, sin duda, la mejor opción para aquellos viajeros que quieran un destino poco masificado.

Vista de la Isla de Angistri y su maravillosa iglesia de fondo. | milangonda / ISTOCK

Es, cómo dicen sus habitantes, un auténtico paraíso lejos del turismo de masas, rico en vegetación, con un mar espléndido y unas playas muy cuidadas. Encontramos su puerto mas importante en Skala, donde hay numerosos hoteles, tiendas y bares con una deliciosa gastronomía de la zona.

Egina

Cuando la Isla de Engina era un gran centro mercantil, allá por el siglo VI a.C, las artes conocieron un notable desarrollo en la isla, sobre todo la escultura. Fue en ese momento en el que nacieron los famosos jarros amarillos de cerámica de Egina que aún hoy en día son muy conocidos.

Monasterio de Santa Catherine, en isla de Egina | zoom-zoom / ISTOCK

La ciudad de Engina, capital y puerto de la isla, es una ciudad atractiva con casas neoclásicas de muchos colores. Es de indudable visita si pisamos la isla la pintoresca iglesia de Agios Nikolaos, la catedral de Agios Demetrios y el Palacio del Gobierno de Kapodistrias, que hoy es la sede de una importantísima biblioteca.

Columna dórica de Egina, una de las últimas que se conserva del templo de Apolo | sergioboccardo / ISTOCK

Cerca del puerto de la ciudad, podrás encontrar la pintoresca altura de Kolona, donde se encuentra una columna dórica. Es la única que se conserva del templo de Apolo que se erigía en este lugar y que data del siglo VI a.C.

Hidra

Hidra destaca sobre las otras islas del archipiélago saraónico por su arquitectura característica, en perfecta armonía con la naturaleza. Esto le regala una singularidad y una atracción singular que, junto con su carácter cosmopolita, sus galerías de arte y sus infinitas posibilidades de deportes náuticos, la han transformado en una de las islas más visitadas de toda Grecia.

Caballos en el puerto de Hidra, una de las islas saraónicas de Grecia | HonestTraveller / ISTOCK

Al oeste de la ciudad actual, las excavaciones han sacado a la luz un asentamiento micénico, lo que le ha aportado a esta saraónica isla un plus más para pisarla y disfrutar de ella.

Vista de una de las muchas (y hermosas) playas de Hidra | Freeartist / ISTOCK

Su capital es la pintoresca Hidra, con la particularidad de sus casas de capitanes de mar en piedra con tejados plagados de preciosas tejas y construidas en formas de anfiteatro, que deslumbran entorno al puerto sobre dos colinas.

Poros

Según la mitología fue en esta exuberante isla en la que nació Teseo, uno de los reyes de Atenas. Esta homónima y encantadora ciudad es la capital y el puerto de la isla, una isla en la que podemos encontrar verdaderas maravillas.

Vista de Poros con un primer plano del campanario de la ciudad. | asm_Zealot / ISTOCK

Una de ellas la encontramos al este del puerto, donde se encuentra el espectacular islote de Bourtzi, con un pequeño castillo construido en el 1827 para su protección. Pero si lo tuyo son las espectaculares playas de arena fina no puedes perderte Mikro y Megalo Neorio, al norte de Poros. Unas playas arenosas donde el mar, literalmente, moja a los pinos que la circundan.

Isla saraónica de Poros, en Grecia | DaLiu / ISTOCK

¿Te apetece un recorrido por las Islas Saraónicas? Nosotros no pensamos en otra cosa…