Islas Marquesas, los Mares del Sur

Durante siglos, cuantos viajeros se han acercado a las remotas islas de los Mares del Sur han certificado la validez del mito: la belleza física de las islas y la libertad, bondad y amabilidad de la población.

Fue el gran navegante portugués Vasco de Gama el primero que empleó la expresión "Mares del Sur", en 1513, para referirse al océano inexplorado y desconocido que dos siglos después ya se veía, desde Occidente, como la localización del "Paraíso", el lugar de los ríos que manan leche y miel. Las islas -más de 20.000- que se extienden sobre esos mares, el mayor de los océanos, estaban, además, pobladas por gente maravillosa, incontaminada, ejemplo del "buen salvaje" descrito por Rousseau. El viajero francés Bougainville escribió: "En todo lugar veíamos viva la hospitalidad, el reposo, una dulce alegría". Los marineros nunca contradijeron a los poetas. Melville vivió en las Marquesas, Stevenson en Samoa, Somerset Maugham en Tahití. El pintor Paul Gauguin rozó el éxtasis en una aldea de Mataiea y la antropóloga Margaret Mead divulgó la libertad sexual de las jóvenes de Samoa. El cine hizo el resto, Elvis y Marlon Brando. Todos sabían que en estos mares reside la felicidad. Con certeza, en alguna isla de las 20.000.