Esta feria es la forma más auténtica de descubrir Suiza (y solo puedes ir durante el verano)
Cada año, la Inalpe se convierte en una fiesta de tradiciones vivas, quesos mundialmente famosos y paisajes alpinos que parecen de cuento.

En la era en que visitar un país parece más tachar una tarea pendiente que un placer, hay una creciente tendencia entre los viajeros que les empuja a alejarse del turismo tradicional y abrazar experiencias que les conecten con la autenticidad del destino.
Al hablar de Suiza, hay muchas formas de conocer el país, pero pocas tan honestas como caminar junto al ganado por los senderos alpinos mientras el eco de las campanas resuena en los valles. Así se vive la Inalpe, una celebración ancestral que cada verano marca el inicio de la temporada en los pastos de altura.
Por qué se celebra la Inalpe
Durante los meses más cálidos del año, Suiza se transforma. Los paisajes nevados dan paso a verdes montañas cubiertas de flores silvestres y, en los pueblos alpinos, la vida se prepara para la subida del ganado a los alpages, los pastos de montaña donde las vacas pasarán el verano. Es mucho más que un traslado: es una fiesta centenaria que rinde homenaje al estilo de vida alpino, a la artesanía rural y a una gastronomía profundamente conectada con el entorno.

Las procesiones son un espectáculo en sí mismas: vacas adornadas con coronas florales, pastores ataviados con trajes tradicionales, cantos de yodel, mercados al aire libre y un sinfín de actividades que celebran una forma de vida que ha sabido mantenerse fiel a sus raíces. Todo vibra siguendo el ritmo alegre de las montañas.
La Inalpe es también una oda al queso, no como simple alimento, sino porque es parte de la identidad suiza. Variedades como Le Gruyère AOP, Emmentaler AOP, Appenzeller o el delicado Tête de Moine AOP representan el alma de cada valle. Cada pieza narra la historia de su lugar de origen, elaborada con métodos heredados generación tras generación con recursos locales; y transmitiendo una filosofía de vida basada en el respeto al entorno y la sostenibilidad.

Cómo vivir la Inalpe siendo turista
Para los viajeros, la Inalpe ofrece una puerta abierta a un turismo con alma. Puedes unirte a las coloridas procesiones y caminar, valle arriba, junto al ganado; visitar queserías donde ver de cerca el proceso artesanal; probar los quesos de l amano de sus propios productores; o asistir a las ferias de los pueblos de montaña celebrando una tradición que trae lo ancestral a pleno siglo XXI.

A lo largo de todo el verano, la Inalpe se extenderá a lo largo de toda Suiza. Si buscas conectar con la esencia de un lugar, aquí encontrarás mucho más que postales idílicas y monumentos históricos: descubrirás una Suiza genuina, viva y arraigada a su tierra.
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