Ilustres Bristol y Bath

Animada vida nocturna y refugio balenario de la aristocracia inglesa.

Rafael de Rojas

Bristol y Bath son dos ciudades hermanadas ineludiblemente por el turismo. Bristol tiene uno de los primeros aeropuertos provinciales que se comunicaron con España. Es una ciudad enérgica y activa, con un dinamismo heredado de su pasado como puerto base para partir o llegar de las colonias británicas. Mucho antes de aquello, constituyó hogar de piratas. Y mucho después, de estudiantes, los actuales moradores de una ciudad con el alma partida entre su distrito financiero y sus animadísimos bares de copas. Pero al compararla con Bath toda su historia es apenas un suspiro. La villa vecina fue apreciada desde que hubo hombres en la isla por sus terapéuticas -o al menos agradables- aguas sulfurosas. Los romanos la eligieron como ciudad balneario para su tropa y la nobleza inglesa veraneaba allí desde el siglo XVII. Todos estos ilustres vecinos fueron conformando a Bath como una ciudad de anticuario. En su corazón se alzan los baños romanos, que permanecieron ocultos durante siglos y ahora pueden visitarse. Pared con pared se halla la Casa de la Bomba, un antiguo salón de baile, ahora cafetería, donde degustar un vasito de las aguas locales, terapéuticas pero con un sabor poco agradable. La aristocracia dejó muchas más huellas en la siempre serena Bath y los grupos de edificios con fachada curva en los que pasaban el verano han servido en ocasiones como escenario cinematográfico. En ellos y en añejos salones de baile locales se han perpetrado muchas de las escenas de las numerosas y habitualmente desafortunadas adaptaciones de las novelas de Jane Austen. La escritora también pasaba una buena parte del año aquí y sitúo la acción de Orgullo y prejuicio en sus casas y paseos.

Compañías: Easyjet vuela desde nueve aeropuertos españoles (a partir de 25,99 €), First Choice desde ocho (a partir de 89 e) y Ryanair tiene un vuelo desde Girona (desde 0,49 e) www.firstchoice.co.uk, www.easyjet.com y www.ryanair.es