Otra Ibiza es posible

La isla tiene fama de ser una de las más vibrantes de todo el Mediterráneo, pero si vas en busca de paz y tranquilidad, Ibiza también es para ti. Otra isla es posible...

Macarena Escrivá
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Foto: amoklv / ISTOCK

Aterrizar en la isla es hacerlo a un mundo de estímulos, pero si lo que de verdad deseas son unos días de desconexión, debes poner rumbo a una de las zonas más tranquilas de la isla: Santa Eulària des Riu. Situada en la zona este de la isla, esta población se convierte en el destino ideal para los que buscan la calma. Vale la pena visitar la zona de la iglesia de es Puig de Missa, situada en lo alto de la colina y admirar las vistas panorámicas de los alrededores. Santa Eulària cuenta con un paseo marítimo y puerto deportivo propio, así como numerosos hoteles y restaurantes que centran su oferta en la tranquilidad.

Santa Eularia

¿Sabías que la zona posee el único río de la isla y de todo el archipiélago balear? La existencia de este caudal de agua, fue definitivo para su asentamiento sobre la colina. Desde hace años Santa Eulària es la zona favorita para familias y parejas que buscan unos días de descanso alejados del turismo en masa. También, si te gusta el senderismo, puedes conocer la 'ruta del río', un agradable paseo desde el Puig de Missa, pasando por el centro de interpretación Can Planetes, el puente viejo y un recorrido por la orilla del río hasta su desembocadura en el mar.

Las mejores playas de la zona son Cala Llonga, la Playa de Es Canar, Cala Martina y Es Caló de s'Alga, todas ellas de arena, aguas transparentes y tranquilas. Además, han apostado por ofrecer la posibilidad de practicar deportes acuáticos como el kayak, el surf, el paddle surf o los paseos en moto de agua. A los pies de Cala Martina está el chiringuito de César que ofrece la posibilidad de disfrutar de estos deportes y la opción de navegar con su barco hasta la isla de Tagomago.

Puente Viejo de Santa Eularia. | Santa Eularia

Si te quedas por la zona, todos los miércoles, el mercadillo hippie de Punta Arabí, también conocido como de Es Canar, acoge más de 400 puestos de artesanía, ropa, moda adlib, productos locales... Encontrarás zonas para refrescarte, música en directo y diversiones para toda la familia.

Por la tarde, a unos pocos kilómetros del núcleo central de Santa Eulària, otro de los pueblos blancos que promueve este turismo slow es Santa Gertudris, que es a nuestra vista, también uno con de los que tienen más encanto de la zona. Una iglesia calada preside la plaza donde tanto viajeros, como los auténticos payeses, se congregan en las agradables noches de verano. Allí se ha hecho famoso el bar Can Costa y sus bocadillos preparados con los embutidos de Can Ros, la carnicería de referencia de los ibicencos. Si tienes dudas, pide el de salchichón de ciervo, el de vientre o de sobrasada. Acertarás seguro.

Cala de S'Aigua Blanca. | Santa Eularia

Los gastrónomos encontrarán en Cala Mastella un sitio al que volver siempre. Es más conocido como 'El Bigotes' y allí, cerca de Sant Carles, preparan uno de los mejores bullit de peix de la isla. La historia de este chiringuito singular, comenzó con la tradición de Juan Ferrer de compartir con sus amigos este plato tradicional con lo pescaba en su llaüt. Años más tarde decidió abrir al público para que todo pudiesen disfrutar de su saber hacer. Lo cocinan a la leña y primero sirven el guiso de pescado y alioli, para después ofrecer un arroz a banda preparado con el caldo. ¡Plato único y delicioso! No olvides reservar.

Para descansar en la zona, elegimos el hotel Aguas de Ibiza Lifestyle & Spa. Inaugurado en el año 2008, se ha posicionado como uno de los hoteles de referencia de Santa Eulària, aunando bajo su techo, lujo, relax y sostenibilidad. El hotel cuenta con 112 habitaciones con vistas al mar y diseñadas en clave de feng shui y un spa Revival de Clarins donde desconectar en su zona de aguas y recuperar la energía perdida gracias a su programa de 'health & wellness' ideal para aprender a llevar un estilo de vida saludable, a través de la nutrición y el fitness.

Aguas de Ibiza. | Xavier FERRAND

Todavía hay más, ya que el hotel cuenta con dos piscinas, una a ras de suelo y la otra,en la azotea del edificio que además presenta una carta de coctelería de autor y smoothies de lo más apetecible. ¿Qué tal suena un 'cocojito' o un 'berry rita' con el atardecer como telón de fondo? En cuanto a la propuesta gastronómica, el hotel abre una sucursal de Vi Cool, el restaurante del chef Sergi Arola en la isla con sus platos míticos como las patatas bravas, las alitas con kimchi o las cocapizzas. También en la zona baja, han apostado por la gastronomía km 0, en Alabastro con dos cartas diferenciadas entre la noche y el día. A mediodía, podrás disfrutar de platos rápidos  y saludables como un ceviche de sirvia (pescado típico ibicenco), mientras que por la noche se convierte en 'Alabastro slow', una cocina basada en la reinterpretación de la gastronomía típica de Ibiza en clave slow food y ecológica, con creaciones como la coca ibicenca con sofrito, sobrasada, queso batafaluga y brotes de romero y el cerdo negro ibicenco con puerro asado, pera osmotizada y mostaza.

¿Te apuntas a descubrir la cara más amable de la isla?