La histórica región de Asia Menor que querrás visitar este 2026: con iglesias excavadas en la montaña y ciudades subterráneas, forma parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad
Ubicada en el corazón de Turquía, esta región está cubierta de formaciones geológicas únicas en el mundo.

Uno de los países más bonitos de todos aquellos que rodean el mar Mediterráneo, Turquía se extiende dentro de los límites, e incluso más allá, de la península de Anatolia, conocida también como Asia Menor. Bañado al norte por las aguas del mar Negro y al sur por el Mediterráneo, Turquía ha sido, a lo largo de la historia, lugar de confluencia entre culturas y civilizaciones orientales y occidentales.

Dentro de la historia del país, dividido actualmente en siete regiones geográficas, es en la Anatolia Central que se encuentra la región histórica de Capadocia, un territorio repleto de paisajes mágicos y únicos en el mundo, y la cual se puede descubrir tanto por tierra como por aire, pues los viajes en globo son una de las actividades más populares que se pueden hacer en la zona.
Parece la luna… pero no lo es
La región de Capadocia se caracteriza por tener una geografía de lo más peculiar, el epítome de la cual son los valles de Göreme, donde además de formaciones rocosas con una morfología de lo más curiosa que recuerdan a la luna, albergan iglesias y castillos excavados en el interior de éstas. Estas iglesias, datadas de la época del Imperio Bizantino entre los siglos VIII y IX, se pueden visitar en el Museo al Aire Libre de Göreme.

Pero la morfología de Capadocia no destaca tan sólo por lo que es visible en la superficie. Unos kilómetros al sur de los valles de Göreme se encuentran dos de las ciudades más curiosas de toda Turquía: Derinkuyu y Kaymakli, las dos ciudades subterráneas más importantes de las más de 30 que hay repartidas por el territorio. Visitas cero recomendables para aquellos que sufran de claustrofobia, Derinkuyu llega hasta los 85 metros de profundidad, los cuales se dividen en unos 20 niveles (aunque solo se visitan los primeros ocho); por otro lado, la más grande es Kaymakli, conectada con su vecina a través de un túnel de 8 kilómetros de largo.
Otras formaciones rocosas muy curiosas que cubren la región son las llamadas chimeneas de hadas del conocido Valle de los Monjes. Se trata de las formaciones geológicas más famosas de toda Capadocia, y es que no es de extrañar, porque son de lo más peculiares. Se tratan de unas columnas de roca naturales conformadas por una base de toba volcánica que se estrecha a medida que alcanza altura, y coronada en su parte más alta por una piedra más dura y resistente a la erosión, que luce como una especie de gorro. Además de las chimeneas de hadas, en el valle también se encuentra la capilla de San Simeón, con una chimenea de tres cabezas y donde se dice que se refugió el santo.

De vuelta a la Tierra
Aunque pudiera parecerlo, Capadocia no está compuesta tan sólo por paisajes áridos y rocosos con formaciones raras. El espacio verde más impresionante que encontramos en la región es el Cañón de Ihlara, un valle de 15 kilómetros de longitud bordeado por paredes que llegan hasta los 150 metros de altura, y que ofrece un entorno perfecto para hacer un poco de senderismo. A parte de caminar junto al riachuelo que lo recorre, son varias las iglesias y viviendas que las comunidades monásticas bizantinas excavaron en la roca, siendo las iglesias de San Jorge y la Serpiente las más conocidas.
En cuanto a las localidades de Capadocia, la más conocida es Avanos, pueblo famoso por su tradicional cerámica, la cual se elabora con la arcilla rojiza del río Kizil Irmak (el más largo de Turquía) y empezó a fabricarse ya en los tiempos hititas hace unos mil años. Junto con los varios puestos de cerámica que hay en el pueblo, su puente colgante y centro histórico son los dos imprescindibles para todo aquel que visita Avanos.

Experiencias únicas
Como he comentado antes, una de las mejores maneras para disfrutar de las increíbles panorámicas que ofrece el territorio de Capadocia es desde las alturas que ofrecen los viajes en globo, que sobrevuelan la región ofreciendo una estampa digna de postal. De hecho, los globos se elevan cada mañana al amanecer, añadiendo la belleza de la salida del Sol y la promesa de un nuevo día digno para recordar a la ya existente belleza del paisaje de por sí. Si ya el viaje de por sí a la histórica región de Capadocia es una experiencia que queda gravada en la mente, un trayecto en globo hace que se convierta en, quizás, el mejor viaje que vayas a hacer en tu vida.
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