La histórica ciudad de jardines flotantes perfecta para una escapada: a menos de dos horas de París y ligada a Julio Verne
Atravesada por el río Somme, su catedral de Notre Dame es la más grande del país

En la región de Hauts-de-France, más concretamente en el departamento de Somme, se ubica la ciudad de Amiens, conocida especialmente por sus Hortillonnages, los jardines flotantes con más de 2000 años de historia .

La ciudad fue escenario de grandes acontecimientos durante las dos guerras mundiales. En 1918, la Batalla de Amiens fue el inicio de la Ofensiva de los Cien Días por parte de los aliados, que más tarde condujo al Armisticio con Alemania. Más tarde, durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad fue bombardeada por las fuerzas aéreas británicas.
Aprovechando la destrucción de gran parte de la ciudad, con la reconstrucción se aprovechó para hacer cambios en el plan urbanístico, principalmente la ampliación de las calles.
Debido a su reducido tamaño, Amiens es una ciudad que se puede visitar perfectamente a pie. Así, uno se puede perder por sus barrios de canales a la vez que descubre auténticas maravillas.
Aquí dejamos una lista de lo que no te puedes perder si alguna vez te encuentras en esta ciudad.
La Catedral de Notre Dame
Quizás cuando pensamos en Notre Dame, lo primero que nos viene a la cabeza es la catedral de París. Pero esta no es la única catedral gótica que existe bajo al advocación de la Virgen.

Declarada como monumento histórico en 1862, y registrada como Patrimonio de la Humanidad en 1981, la catedral de Amiens es la más alta de las catedrales góticas que hay en Francia, llegando a los 42,3m bajo bóveda.
Su fachada está decorada con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, narrando así la Biblia al entonces pueblo analfabeto. Una vez dentro de la nave, lo que quizás más destaca es la cabeza de San Juan Bautista, reliquia expuesta en la catedral desde 1206.
Los Hortillonnages
Situados en el lecho pantanoso del río Somme están los Hortillonnages, un laberinto de jardines flotantes, entrecruzados por hasta 65 km de canales.
Además de jardines y huertos, navegando por sus canales también se pueden ver pequeñas casas y cabañas pertenecientes a los jardineros.

La mejor época para visitarlos es de mayo a octubre, cuando los Hortillonnages prestan su escenario al Festival Internacional de Jardines: durante ese tiempo, artistas locales exponen sus creaciones, creando un recorrido poético con un punto de vista a veces crítico, a veces divertido, sobre el entorno y el futuro de los jardines flotantes, invitándonos a reflexionar sobre la conservación del medio ambiente.
Casa de Julio Verne
Tras instalarse en Amiens en 1871, Julio Verne y su familia se mudaron, en 1882, a una mansión donde vivirían 18 años y donde el autor nantés escribió gran parte de su obra.
Hoy, la casa sirve como un museo dedicado a la vida y obra del escritor en el qué se pueden ver objetos personales, algunos recuerdos de sus viajes y manuscritos.

En 2003, después de haber sido sometido a una reforma, el circo municipal de Amiens fue rebautizado como Cirque Jules-Verne en honor al escritor, quién inauguró el edificio en 1889.
El barrio histórico de Saint-Leu
El centro histórico de Amiens lo encontramos en el barrio de Saint-Leu, surcado por varios canales a los que dan las casas de ladrillo y piedra conocidas como los Amiénoises. Es por esto que Amiens es conocida como una de las Venecias del norte.

Además de tiendas de todo tipo, terrazas donde poder comer o simplemente tomar algo, y disfrutar de los teatros y otras actividades, podemos disfrutar del mercado del agua que se celebra los sábados por la mañana, y que revive la tradición de la horticultura del siglo XIX.
En junio, como parte de la Fête dans la Ville, se celebra también un mercado en el agua con trajes tradicionales donde los horticultores navegan por los canales en barcas llenas de frutas, verduras y flores.
El zoo de Amiens
En el barrio de la Hotoie, el Zoo de Amiens es la excursión ideal para los amantes de los animales. Abrió sus puertas en 1952, y desde la década de 1970 dedica la mayoría de sus esfuerzos a la conservación y protección de especies en peligro de extinción, así como la educación y la investigación.

Hogar de más de 60 especies provenientes de los cinco continentes, los visitantes pueden explorar diferentes áreas, realizar visitas guiadas, ser parte de sesiones de alimentación y participar en talleres educativos.
Síguele la pista
Lo último