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Ni Madeira ni las Islas Canarias, el "Hawái europeo" está a 3 horas de Madrid: tiene 1.766 volcanes, lagos de colores y es el mejor lugar del mundo para ver cetáceos

Estas nueve islas de origen volcánico prácticamente no tienen turistas e invitan a relajarse y dejar pasar el tiempo.

El archipiélago del Atlántico sin turismo y playas paradisíacas

El archipiélago del Atlántico sin turismo y playas paradisíacas / Istock / Starcevic

Podríamos pensar que el archipiélago más impresionante que hay en el Atlántico norte son las Canarias o Madeira, esos hermosos conjuntos de islas de origen volcánico españolas y portuguesas, respectivamente, donde el océano compone un espectacular telón de fondo y el ambiente veraniego perdura durante gran parte del año.

El archipiélago más impresionante del Atlántico norte es un auténtico desconocido

El archipiélago más impresionante del Atlántico norte es un auténtico desconocido / Istock / Balate Dorin

Junto a estos dos archipiélagos, un poco más al noroeste se extiende otro no tan famoso, pero de una belleza tal que parece que, en un trayecto de tan sólo tres horas de avión, nos hayamos plantado en alguna isla del Caribe o Hawai’i. Además, al no ser tan hiper-mega-conocido como sus vecinos, este archipiélago no está tan saturado de turistas y visitantes, lo que lo convierte en un destino todavía más atractivo.

Madeira: un paraíso atlántico que sorprende en cada rincón

Con acento portugués

Conformado por un total de nueve islas y diversos islotes pequeños, el archipiélago de las Azores fue habitado por primera vez en el siglo XV, cuando los portugueses descubrieron las islas. Sinónimo de naturaleza -extensas playas que quitan el hipo, infinitas rutas de senderismo que recorren los bosques más mágicos del archipiélago, e increíbles zonas de aguas termales-, Azores es el primer archipiélago del mundo que ha obtenido la certificación de Destino Turístico Sostenible por parte del programa EarthCheck.

El islote de Vila Franca do Campo tiene una piscina natural circular casi perfecta

El islote de Vila Franca do Campo tiene una piscina natural circular casi perfecta / Istock / Balate Dorin

Fácilmente accesible en avión desde Madrid o Barcelona, la isla de São Miguel es la más grande de todas, así como la que alberga una mayor oferta hotelera. Merece la pena empezar el viaje por Ponta Delgada, la ciudad más poblada de Azores y cuyo casco antiguo está repleto de construcciones de estilo barroco. Pero si hay algo por lo que es conocida São Miguel es por los preciosos lagos, uno verde y uno azul, que se extienden junto a la localidad de Sete Cidades. Al otro lado de la isla se halla la ciudad termal de Furnas, que alberga dos magníficos complejos termales y en cuyo subsuelo se cocina el tradicional cozido. Por último, frente a la costa de la ciudad de Vila Franca do Campo se erige un curioso islote con una hermosa piscina natural en el centro.

Aguas termales en uno de los balnearios de Furnas

Aguas termales en uno de los balnearios de Furnas / Istock / Balate Dorin

De todo un poco

Saltando de isla en isla podrás encontrar muchísimos otros rincones que parecen sacados directamente de una fantasía. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1983, la ciudad de Angra do Heroísmo, en la isla de Terceira, esconde un centro histórico repleto de preciosos edificios renacentistas de los siglos XVII y XVIII. También en Terceira vivirás una experiencia para recordar: en el centro de la isla, el Algar do Carvão es una chimenea volcánica que se adentra hasta las profundidades de la isla, con las paredes cubiertas de musgo y una laguna subterránea al fondo.

Otro espectáculo de la naturaleza que ofrece Azores (esta vez toca mirar hacia arriba) es la cascada de Ribeira do Ferreiro, la perla de la isla de Flores, un rincón donde decenas de pequeñas cascadas se deslizan por altas paredes verdes hasta caer a una laguna. En la isla de Corvo, unos kilómetros al norte de Flores, podrás descansar a la orilla del océano en una pequeña playa de arena negra.

La Cascada de Ribeira do Ferreiro

La Cascada de Ribeira do Ferreiro / Istock / javarman3

Una aventura para recordar

Además de las espectaculares rutas de senderismo que puedes hacer a través de las nueve islas del archipiélago, hay muchísimas otras cosas con las que disfrutar de la belleza de Azores. Aunque algunas de estas actividades siguen siendo sobre tierra (espeleología, BTT, o parapente, aunque quizás deberíamos considerar ésta última como una actividad aérea), las más memorables ocurren entre el azul del Atlántico, ya sea con inmersiones de buceo para descubrir los fondos marinos de las islas, o excursiones en barco para avistar ballenas y delfines. Así que ya sabes, si tienes ganas de respirar naturaleza en estado puro, con un ambiente relajado y lleno de magia, las Azores es el destino ideal.