Alrededor de la Gran Muralla china han circulado muchas leyendas, desde la que asegura que fue construida por el emperador Shi Huang para proteger la región de un gran Dragón de piedra, hasta la que afirma que es posible divisar la estructura desde el espacio.

Se trata de uno de los rincones más fotografiados del mundo. Sobrevive en el imaginario colectivo del mundo entero como pocos monumentos, y no es casualidad: su extensión y conservación la hacen impresionante. Es, en definitiva, una parada obligatoria en cualquier viaje a China.

La Gran Muralla china vista desde el aire

La Gran Muralla china vista desde el aire / Unsplash / Jamie Street

La visita a la Gran Muralla es, de hecho, uno de los puntos fuertes de la Expedición VIAJAR a China Private Collection. Este itinerario para solo 8 personas, que recorrerá el país durante 16 días –del 20 de octubre al 4 de noviembre–, arranca desde Pekín, precisamente a solo 70 kilómetros de la sección más espectacular de la Muralla. Los afortunados que se apunten al viaje no solo podrán disfrutar de acceso exclusivo y sin multitudes al monumento, sino que la vivirán desde el aire con un paseo en helicóptero. Este vuelo sobre la serpiente de piedra es la primera de las muchas experiencias de lujo exclusivo que se han preparado para la Expedición.

Información de Expedición VIAJAR a China Private Collection
Información de Expedición VIAJAR a China Private Collection
Correo electrónico: expedicionesviajar@grandazulmarino.com
Teléfono: 900 909 698 / 919 432 374
Sitio web: Expediciones VIAJAR by GRAND azulmarino
La Gran Muralla regala postales impresionantes

La Gran Muralla regala postales impresionantes / Unsplash / Dendi

Cuánto mide la Gran Muralla china, cuándo se construyó y cuál es su historia

La respuesta corta es 21.196,18 kilómetros. La larga —y también, por cierto, la más interesante— obliga a aclarar qué entendemos por Gran Muralla.

Este monumento nunca existió como una única línea continua que respondiera a un proyecto único. En realidad, se trata de un enorme sistema de muros, fosos, pasos fortificados, torres de vigilancia y barreras naturales construido, a menudo como partes inconexas que acabaron conectándose, a lo largo de nada menos que 2.000 años.

Sus antecedentes se remontan a los siglos VIII y VII a. C. Cuando el poder de la dinastía Zhou comenzó a debilitarse, los antiguos feudos se transformaron en principados cada vez más independientes que peleaban por el terreno del príncipe de al lado. Es el conocido como el periodo de los Reinos Combatientes. En el siglo V a.C., el estado de Qi (actual Zibo) levantó una muralla para defenderse de sus vecinos. Le siguieron los territorios colindantes y, poco a poco, se fue consolidando una tendencia constructiva.

Atravesar la Gran Muralla se parece a caminar sobre una gran serpiente de piedra

Atravesar la Gran Muralla se parece a caminar sobre una gran serpiente de piedra / Unsplash / Ajmal MK

Hacia el año 220 a. C., Qin Shi Huang, el primer emperador de una China unificada, conectó y amplió algunas de aquellas fortificaciones para crear un sistema defensivo frente a los ataques septentrionales. A lo largo de los siglos y las dinastías y hasta bien entrado el siglo XVI, diferentes emperadores han dejado su impronta en la construcción, multiplicando los tramos, las torres y las fortalezas.

El resultado no atraviesa China desde Corea hasta el desierto de Gobi mediante una sola pared ininterrumpida. Es un entramado de construcciones superpuestas que recorre 15 divisiones provinciales y que, en ocasiones, presenta varias líneas paralelas. La UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1987 y lo define como el mayor proyecto de ingeniería militar del mundo.

El otoño es el momento perfecto para descubrir los colores de la cordillera

El otoño es el momento perfecto para descubrir los colores de la cordillera / Unsplash / Usukhbayar Gankhuyag

Cómo es la Gran Muralla China hoy

Después de 20 siglos de construcción, se calcula que hay unos 21.200 kilómetros de Gran Muralla china. Sin embargo, es difícil saber cuánto sobrevive de ella exactamente: no existe un inventario histórico de todo lo que llegó a construirse y buena parte de las estructuras más antiguas se realizaron con tierra apisonada, juncos, grava y materiales locales. En determinados lugares apenas queda una elevación de uno o dos metros que puede confundirse con el propio terreno.

Sabemos que la parte restaurada de la muralla que se alzó durante la dinastía Ming –la más ambiciosa y prolífica de todas– cuenta con sus paredes miden unos 6 o 7 metros de alto y 4 o 5 de ancho. De este trecho todavía se mantiene en pie alrededor del 30%. La conservación cambia radicalmente de una provincia a otra y convierte los tramos próximos a Pekín en una excepción dentro de una obra mucho más frágil de lo que sugieren sus fotografías.

La Gran Muralla, en algunos tramos, parece interminable

La Gran Muralla, en algunos tramos, parece interminable / Unsplash / Gigi

La mejor zona para ver la Gran Muralla china

Mutianyu pertenece precisamente a ese periodo Ming. Aunque existieron defensas anteriores en la zona, la sección visible actualmente comenzó a adquirir su forma durante el siglo XIV y fue ampliada y reforzada en las décadas posteriores para proteger el acceso a Pekín.

Su arquitectura, con torreones excepcionalmente bien conservados, explica solo una parte de su atractivo. Mutianyu atraviesa una zona montañosa cubierta de vegetación y en octubre, el momento en que tendrá lugar la Expedición, entra de lleno en la temporada de colores otoñales. Los bosques de arces que pueblan la cordillera Yanshan se habrán encargado de enmarcar el monumento en una sucesión de rojos y amarillos digna de postal.

La Gran Muralla china atraviesa 21.000 kilómetros de territorio

La Gran Muralla china atraviesa 21.000 kilómetros de territorio / Unsplash / Robet Nyman

Así será la visita a la Gran Muralla china de la Expedición VIAJAR China Private Collection

Durante la Expedición VIAJAR, la visita comenzará desde una perspectiva poco habitual: el aire. El vuelo en helicóptero permitirá seguir el trazado de Mutianyu sobre las crestas de las montañas y comprender una inmensidad que desde tierra solo se intuye.

Después del vuelo, el grupo recorrerá Mutianyu en exclusiva y sin las concentraciones de visitantes que suelen acompañar a los tramos más conocidos de la Gran Muralla. La experiencia concluirá con un almuerzo en The Brickyard, una antigua fábrica de azulejos vidriados transformada en alojamiento y restaurante. Sus grandes ventanales y espacios abiertos hacia las montañas conservan la Gran Muralla a la vista durante la comida.

Así, los 8 viajeros tendrá ocasión de contemplar una construcción que cambia por completo según la distancia que tome el observador: monumental desde el aire, abrupta al caminar sobre ella y casi camuflada cuando se observa entre los bosques de Mutianyu.