Glasgow, ciudad cultural

Calidez, energía y vibración son algunas emociones que transmite la ciudad de Glasgow en sus edificios y sus habitantes.

Foto: Tom Manley / Demotix/Demotix/Corbis

La ciudad escocesa siempre ha destacado por ser un importante centro industrial. Sin embargo, se ha ido convirtiendo en un lugar diseñado para el comercio, el turismo, y la cultura siendo condecorada con distintos títulos como la ciudad de la Cultura (1990), de la Arquitectura y del Diseño (1999), capital del Deporte (2003) o la ciudad de la Música(2008).

Uno de los edificios más impresionantes de Glasgow es el Riverside Museum por su estructura en forma de ola. Este edificio fue diseñado por la arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid, la primera mujer en conseguir el Premio Pritzker.

El Riverside Museum abrió sus puertas el 22 de Junio de 2011 y es la nueva sede del Museo del Transporte. De este modo, concede a los visitantes, con sus más de tres mil objetos, la oportunidad de contemplar el patrimonio marítimo de Glasgow.

Otro de los museos que se convierte en visita obligada en Glasgow es el recientemente inaugurado Hunterian Museum. Aquí se puede disfrutar de las obras de Mackintosh, Rembrandt y Whistler, además de la RomanFrontierGallery, una galería a través de la que se puede conocer la historia de cómo el pueblo escocés interactuó con el romano tras la invasión de las tierras escocesas en el siglo VI d.C.

Siguiendo con la ruta cultura, en el barrio de Saltmarket, en una isleta en medio del tráfico de High Street se encuentra la TollboothTower, construida en el año 1627. Esta torre es todo lo que queda de la cárcel municipal que se demolió después de la Primera Guerra Mundial.

Por otra parte, conectando las dos orillas del río Clyde se encuentra elPuente Bell, que se levantó en 1988. Esta pasarela peatonal sorprendió por su diseño al contener un mástil central y del que penden varios cables en un ángulo de 90 grados. Su nombre se debe al patrocinio que otorgó la empresa de whisky "Bell''s Son" cuando necesitaban presupuesto para continuar su construcción.

Pero nadie puede abandonar Glasgow sin disfrutar de sus típicos pubs y sin probar una pinta de cerveza. Para esto, lo mejor es disfrutar del barrio de Saltmarket que es el centro del ocio nocturno.

Como curiosidad, los cinéfilos tienen que pasarse por el CineWorld, un edificio cercano a la Buchanan Station que con sus 63 metros es el cine más alto del mundo Además, tiene 18 salas en sus nueve plantas y en cada una de ellas destaca su óptima calidad de sonido.