Gijón/Xixón: visita a una ciudad sin prisas

La capital de la Costa Verde enamora.

Viajar.es para Turismo de Gijón
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Foto: D.R.

Gijón/Xixón tiene dos caras que merece la pena descubrir. Una, entregada al Mar Cantábrico, que le otorga una personalidad singular, y que asimismo refleja su segunda cara, la que mira hacia el interior, un núcleo urbano donde encontramos una población entregada a la ciudad, a su esencia pescadora, industrial y deportiva. La mezcla de ambas concede a este lugar un carácter especial, como los que solo pueden encontrarse en las ciudades del norte de España. 

Sus características hacen de la capital de la costa verde un buen destino para visitar sin prisas, para contemplar todos los rincones, saborear cada instante y escuchar el rumor de las olas. La tranquilidad, la naturaleza y el goce hacen de la ciudad un destino turístico distinguido por su sostenibilidad y conservación del entorno ambiental y en el que su visita invita a la contemplación del territorio y de las costumbres locales. 

Panorámica del atardecer sobre la ciudad. | D.R.

De vuelta a los orígenes

Los celtas y los romanos conocieron de cerca la vocación atlántica de Gijón/Xixón gracias a sus ventajas orográficas: es una auténtica fachada marítima protegida por el Cabo Torres, el Cerro de Santa Catalina y el Cabo de San Lorenzo. Ambas civilizaciones dejaron tras ellos una ciudad en la que en la actualidad es fácil encontrar rasgos de la antigüedad clásica europea, que dan lugar a un carácter amable y hospitalario con los visitantes. Esta herencia convive con las evidencias de los poblamientos astures prerromanos, ubicadas en el castro de la Campa de Torres. Durante siglos fue el hogar de los cilúrnigos, hábiles trabajadores del bronce.

Parque Arqueológico-natural de La Campa Torres. | D.R.

Las tres civilizaciones convirtieron el casco histórico de la ciudad en un extenso catálogo de arte que entremezcla vestigios de diferentes épocas. El paso de la historia es palpable en cada una de las calles, pensadas para disfrutar la ciudad sin prisas. El ejemplo más claro lo encontramos en el Cerro de Santa Catalina, la punta más septentrional de la península de Cimavilla, un enclave defensivo por su ubicación privilegiada, y en el que podemos encontrar vestigios romanos como la antigua ciudad de Gigia y las termas del Campo Valdés, además de la arquitectura tradicional de un barrio marinero del siglo pasado.

Atardecer en el Cerro de Santa Catalina. | D.R.

Sobresale también el Elogio del Horizonte, una de las esculturas más famosas de Chillida, y que merece la pena visitar para ver como las olas chocan contra la piedra natural. Desde este punto, que antiguamente se convertía en una isla cuando subía la marea, se expandió la ciudad, dejando espacio para la colegiata de San Juan Bautista, el palacio de Revillagigedo, el ayuntamiento de la ciudad con su Plaza Mayor, la iglesia de San Pedro o el Museo Casa Natal de Jovellanos, todos ellos edificios monumentales. 

En la visita a Gijón/Xixón también conviene acercarse a las muestras de naturaleza que ofrece la ciudad que mira al mar. Su playa más conocida es la de San Lorenzo, enmarcada entre el Cerro de Santa Catalina y el Parque del Cabo de San Lorenzo. Es una de las mejores playas urbanas de España tanto por su arena dorada como por su oleaje. Puede recorrerse de principio a fin a través del Muro de San Lorenzo, que permite recorrer la parte exterior de la ciudad hasta llegar a la Escalerona, un acceso monumental a la playa. Al oeste de San Lorenzo encontramos la playa de Poniente, una playa artificial que invita al reposo.

Otra alternativa para conocer bien la flora y la fauna de la ciudad la encontramos en el Jardín Botánico Atlántico, un auténtico museo vegetal de 25 hectáreas de extensión. 

La propuesta cultural más moderna la encontramos en Laboral Ciudad de la Cultura. Se encuentra ubicada en un colosal conjunto arquitectónico y es un espacio dedicado a todo tipo de espectáculos y propuestas de ocio.

Calles con bullicio

Gracias a su fuerte vinculación con la historia, la ciudad tiene un fuerte carácter cultural, gastronómico y de ocio, con el deporte como plato fuerte. Gijón/Xixón invita a hacer surf, correr por sus espacios naturales, caminar con la brisa para llegar hasta cualquier mirador panorámico o recorrer en bici algún tramo de la Vía de la Plata o el Camino de Santiago. 

Gijón/Xixón también invita a pasarlo bien con amigos y familia, en sus calles, bulevares y plazas para pasar el rato y regar las conversaciones con unas botellas de sidra o buenos vinos. El ejemplo más claro lo encontramos en la Cuesta del Cholo, cerca del puerto deportivo, que conserva el buen ambiente y el espíritu marinero de la ciudad en un ambiente cosmopolita y juvenil. A solo cinco minutos andando, las letronas de Gijón, un punto imprescindible para llevarse un buen recuerdo de la ciudad en forma de fotografía. 

La Cuesta del Cholo. | D.R.

Esta ciudad también es sinónimo de buen comer. Y del buen beber. Nadie puede dejar la ciudad sin disfrutar de un vaso de sidra natural escanciada, una de las escenas más típicas de Gijón/Xixón. Desde restaurantes de alta cocina, hasta bares de tapeo, en esta ciudad no es difícil dar con buenos productos locales. Es más que recomendable degustar sus pescados y mariscos frescos del Cantábrico, sus carnes y embutidos asturianos y sus famosos platos de cuchara, como la fabada o el pote.

Café Dindurra en el Paseo Begoña. | D.R.

Los atractivos turísticos, históricos y naturales, junto con una gastronomía hecha a medida para los viajeros más sibaritas, hacen de Gijón/Xixón un destino que merece la pena descubrir en cualquier época del año.