Giethoorn, el pueblo al que llaman "la Venecia de Holanda", se pasea en góndola

Se encuentra en la zona pantanosa más grande de Europa noroccidental y está repleto de canales unidos por 170 puentes y que se recorren en góndola

María Escribano
 | 
Foto: Sjo / ISTOCK

Como a muchas otras localidades alrededor del mundo, al pueblecito neerlandés de Giethoorn también lo llaman la Venecia del Norte (con permiso de Ámsterdam). Pero quizá en él sí tenga mucho sentido por varias razones: Giethoorn se encuentra en la zona pantanosa más grande de Europa noroccidental, en el Parque Nacional Weerribben-Wieden, está lleno de canales y encima en él se siguen fabricando góndolas. Es decir, motivos hay para llamarlo la Venecia de Holanda.

Canales congelados en Giethoorn. | VV-pics / ISTOCK

Obviamente, ahora en invierno, esos canales se congelan, haciendo que sus habitantes, en vez de recorrerlos en barco, lo tengan que hacer en patines de hielo.

Situado en la provincia de Overijssel, Giethoorn se caracteriza, además de por sus canales, por su casitas y granjas con tejados de paja de los siglos XVIII y XIX. El origen de esos tejados de paja está en que el entorno está lleno de lagos, juncos y zonas boscosas. De hecho, Giethoorn tiene sus orígenes en un asentamiento de excavadores de turba. La extracción de dicha turba es la que originó multitud de lagos y charcos y que la gente construyera sus casas en las islas que se iban formando.

Barco en uno de los canales.  | wildart / ISTOCK

Las góndolas de Giethoorn se denominan punter y se impulsan por una pértiga, la punterboom. Se puede visitar uno de los últimos astilleros que las fabrica, el Punterwerf Wildeboer. En total, 170 puentes unen la localidad, demostrando que los holandeses también conviven con el agua como si en Venecia se encontraran.

Barcas en uno de los canales.  | ruzanna / ISTOCK

Pero no solo canales y góndolas se pueden ver en este pueblecito neerlandés. El entorno está lleno de una gran variedad de aves acuáticas y también hay nutrias, mariposas y libélulas. Incluso se puede divisar algún molino de viento típico de Frisia llamados tjasker.

Detalle de las ventanas de una de las granjas.  | Kloeg008 / ISTOCK

Y para los prefieran andar a montar en góndola, se puede hacer una ruta a pie de unos 4,3 kilómetros por el pueblo, subiendo puentecitos de madera y visitando granjas. En las orillas de los canales se asientan multitud de restaurantes, algunos con varias estrellas Michelin, como el De Lindenhof.

Giethoorn está a una hora y media en coche desde Ámsterdam, pero hay que tener en cuenta que una vez en el pueblo, hay que aparcar el coche y seguir a pie, en bicicleta o en canoa.