El país más desconocido de Europa está lleno de edificios coloridos, gastronomía deliciosa y paisajes bucólicos salidos de un cuento de hadas

Georgia, la joya del Cáucaso que lo tiene todo: historia, montañas, playas y una cocina que conquista desde el primer bocado.

El país más desconocido de Europa está lleno de edificios coloridos, gastronomía deliciosa y paisajes bucólicos salidos de un cuento de hadas
El país más desconocido de Europa está lleno de edificios coloridos, gastronomía deliciosa y paisajes bucólicos salidos de un cuento de hadas / Istock

Su nombre hace pensar en los Estados Unidos y sus paisajes de cuento en Suiza, pero no se encuentra en ninguno de los dos. Hay que bucear entre las laderas del Cáucaso y las aguas del mar Negro para encontrarnos con Georgia, un país que parece sacado de un cuento y que, sin embargo, aún permanece fuera del radar para muchos viajeros. Tanto mejor: ofrece lo mejor de los destinos europeos, pero sin masificaciones.

Lejos de las rutas turísticas más transitadas, el diamente en bruto del este de Europa junta en una coctelera ciudades con colores vibrantes, pueblos con casas de madera colgadas sobre gargantas, montañas nevadas, playas cálidas y una hospitalidad que enamora desde el primer brindis de vino.

Su paisaje y su gente no son fruto de la casualidad, sino consecuencia de su historia. Georgia es la huella del pasado soviético cruzada con monasterios protocistianos excavados en la roca y una tradición vinícola que se remonta a hace más de 8.000 años.

Descubriendo Georgia, el diamante en bruto del este de Europa

Descubriendo Georgia, el diamante en bruto del este de Europa

/ Unsplash / Gio Chanturia

La historia de Georgia

El país de Sakartvelo es el que en Europa Occidental conocemos como Georgia. Este exónimo es en referencia a San Jorge, el santo más popular en el país. Aunque llegó a su apogeo político en el siglo XII, Georgia ha pasado a la historia como la segunda nación en adoptar el cristianismo, con territorios conversos desde el siglo IV.

El país ha sido uno de esos pequeños territorios que todos los gigantes a su alrededor se han disputado. Ha formado parte de los imperios romano, persa y otomano; fue absorvido por Rusia en dos ocasiones (por el Imperio Ruso, en el siglo XIX; y por la Rusia soviética, cuatro años después de que declarasen su independencia en la Revolución de 1917). Finalmente, en 1991, poco antes de la caída de la URSS, declaró su independencia y ha permanecido como estado propio hasta ahora.

Descubriendo Georgia, el diamante en bruto del este de Europa

Descubriendo Georgia, el diamante en bruto del este de Europa

/ Unsplash / Timur M

Cómo recorrer Georgia

La mejor manera de moverse por Georgia, si quieres conocer sus rincones más remotos, es alquilando un coche directamente en el aeropuerto de Tbilisi (Wander-Lush). No obstante, si prefieres dejar de lado el volante, hay una red de marshrutkas —minibuses informales y muy económicos— que conectan las principales ciudades y pueblos, así como trenes para cubrir más cómodamente las largas distancias.

Cuánto tiempo hace falta para visitar Georgia

El itinerario ideal tiene entre 7 y 14 días. Recomendamos un mínimo de 10 para tocar todos los palos: historia, naturaleza, cultura, playa y gastronomía.

Descubriendo Georgia, el diamante en bruto del este de Europa

Descubriendo Georgia, el diamante en bruto del este de Europa

/ Unsplash / Jairph

Las paradas imprescindibles al viajar por Georgia

Tbilisi

La capital georgiana es una mezcla fascinante de tradición y vanguardia, entre oriente y occidente. En el casco antiguo (conocido como Old Tbilisi), callejones adoquinados serpentean entre casas de balcones de madera, iglesias ortodoxas y baños termales de azufre que siguen funcionando desde el siglo XVII. No te pierdas el puente de la Paz, la fortaleza de Narikala, el mercado seco de antigüedades y la escena gastronómica de barrios como Vera y Sololaki.

Desde aquí puedes hacer visitas de un día a destinos como Mtskheta, donde se encuentra la catedral de Svetitskhoveli, una joya del cristianismo ortodoxo georgiano, y el monasterio de Jvari, desde donde se contempla la confluencia de los ríos Aragvi y Kura.

Tbilisi, la capital de Georgia

Tbilisi, la capital de Georgia

/ Unsplash / Neil Sengupta

Gori

A unas 1,5 horas de Tbilisi se encuentra Gori, ciudad natal de Stalin. Allí se puede visitar su casa-museo, con documentos, fotografías y el vagón de tren blindado que usaba para sus desplazamientos. A pocos kilómetros, se encuentran las cuevas de Uplistsikhe, un conjunto arqueológico excavado en roca que data del primer milenio a.C.

Gori, la ciudad natal de Stalin en Georgia

Gori, la ciudad natal de Stalin en Georgia

/ Unsplash / Vitalii Onyshchuk

Kutaisi

Una de las ciudades más antiguas de Europa, Kutaisi es hoy una excelente base de operaciones para explorar el oeste del país a través de uno de nuestros deportes favoritos: el de los daytrips. Visita la catedral de Bagrati y el monasterio de Gelati, ambos Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Aprovecha también, como te decíamos, para hacer excursiones a las cuevas de Prometeo o al cañón de Okatse.

Kutaisi, la ciudad perfecta desde la que visitar los pueblos de Georgia

Kutaisi, la ciudad perfecta desde la que visitar los pueblos de Georgia

/ Unsplash / N CL

Kazbegi

En el corazón del Gran Cáucaso, Kazbegi (oficialmente Stepantsminda) ofrece paisajes de postal: montañas imponentes, glaciares y valles verdes surcados por ríos cristalinos. La estampa más icónica es la iglesia de Gergeti, colgada en una ladera con el monte Kazbek al fondo. ¿La mejor forma de verla? Haciendo una caminata al amanecer.

Kazbegi, un territorio de Georgia donde la naturaleza se impone

Kazbegi, un territorio de Georgia donde la naturaleza se impone

/ Unsplash / Iman Gozal

Batumi

Si te apetece playa, haz escala en Batumi, la ciudad más vibrante del mar Negro. Es moderna y excéntrica, con arquitectura contemporánea, esculturas sorprendentes como la de Ali y Nino, un paseo marítimo perfecto para atardeceres, y playas para relajarse tras días de carretera y montaña.

Batumi, la región cosmopolita y playera de Georgia

Batumi, la región cosmopolita y playera de Georgia

/ Unsplash / Maksim

Qué comer en Georgia

Pocos países pueden presumir de una cocina tan sabrosa y tan poco conocida. El khachapuri, pan relleno de queso fundido —a veces con huevo—, es el plato nacional. El khinkali, una especie de ravioli grande que se come con las manos, está relleno de carne y especias.

Para acompañar, olvídate del agua: nada como el vino georgiano. En una región en que las pruebas arqueológicas demuestran su producción desde hace más de ocho milenios, este néctar elaborado con técnicas ancestrales en tinajas de barro llamadas qvevri es un imprescindible.

Descubriendo Georgia, el diamante en bruto del este de Europa

Descubriendo Georgia, el diamante en bruto del este de Europa

/ Unsplash / Mike Swigunski

Un viaje por Georgia no solo es un recorrido por castillos, montañas y mesas repletas de manjares, es también un encuentro con un país que, sin hacer ruido, lo tiene todo. Puede que sea ese silencio el que nos tiene tan enamorados.

Síguele la pista

  • Lo último