Genalguacil, el pueblo-museo de Málaga donde la Navidad se vive a golpe de pinsapo

Un lugar sorprendente junto a uno de los Puntos Calientes de Biodiversidad del planeta

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: joannatkaczuk / ISTOCK

Estamos acostumbrados a pensar en la provincia de Málaga y evocarnos un clima espléndido, mar, playa o lugares archiconocidos como Ronda o el Caminito del Rey, pero este territorio andaluz es mucho más. Más allá de la línea litoral hacia el interior encontramos todo un entorno serrano en el que se esconden poblaciones como Genalguacil, uno de los pueblos blancos incluidos en la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España.

Recorremos sus empinadas callejuelas de herencia árabe para descubrir la razón por la que se considera un pueblo-museo, al mismo tiempo que exploramos sus alrededores en busca de uno de los típicos árboles de Navidad, exclusivo de estas tierras.

Una iniciativa llena de arte que ha dado vida

El corazón del valle del río Genal, considerado uno de los más limpios de España, nos reserva la presencia de una población de hondas raíces históricas cuyas casas blancas encaladas y calles de cuestas pronunciadas nos trasmiten toda la esencia de esta parte serrana de Andalucía.

Calles de Genalguacil | pabkov / ISTOCK

Aquí, en Genalguacil, las escasas centenas de habitantes nos hablan de un medio rural que ha sufrido, al igual que muchas otras partes del país, las consecuencias del despoblamiento. Sin embargo, esta localidad ha sabido poner buena cara a este problema y buscar soluciones originales que reviertan de algún modo, aunque no sea en gran medida, la fuga de población hacia las ciudades.

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Es así como a principios de la década de los 90 nació una iniciativa llamada «Encuentros de Arte», un evento de marcado carácter contemporáneo que buscaba poner el foco en la localidad a través de la creación artística y que, con el paso de los años, se ha convertido en un referente en la región.

Museo de Arte Contemporáneo | Daniel Villalobos Oliver / ISTOCK

Una cita en origen anual que, desde muy temprano, se amplió a los dos años, en la que durante la primera quincena del mes de agosto tiene lugar una convocatoria de artistas que se afincan temporalmente en el municipio para dar rienda suelta a su imaginación y llevar a cabo sus proyectos. Las obras ganadoras en cada edición tienen el privilegio de ocupar un lugar en las mismas calles de Genalguacil – si así lo permiten sus características -, o bien en las salas del Museo de Arte Contemporáneo «Fernando Centeno López».

Decenas y decenas de piezas únicas y de llamativa apariencia en el escenario de las calles de la localidad han otorgado, con justa fama, la denominación de pueblo-museo. Una gran galería de arte contemporáneo al aire libre perfectamente integrada en el paisaje del casco urbano gracias a numerosos detalles que nos topamos insospechadamente a nuestro paso.

Calles de Genalguacil | Daniel Villalobos Oliver / ISTOCK

Ya en los últimos años, la gran variedad de los países de procedencia de los artistas y el gran número de obras ejecutadas hablan por sí solas del éxito de este acontecimiento, habiendo dado lugar en la población a otras iniciativas relacionadas con el arte a lo largo del año e incluso al asentamiento de nuevos habitantes.

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Un paraje natural único

Al margen de la atracción del arte entre las calles de Genalguacil, no podemos olvidar que esta localidad es un punto privilegiado situado en un magnífico entorno serrano y natural que es apreciado como tal en toda Andalucía.

Los numerosos miradores que encontramos en el pueblo nos permiten admirar con vistas panorámicas la gran belleza con la que cuentan los alrededores, con el valle del río Genal o las sierras como la de Bermeja.

Genalguacil | joannatkaczuk / ISTOCK

Al sur de la localidad, entre los municipios de Genalguacil y Estepona, se extiende el Paraje Natural Los Reales de Sierra Bermeja, un reducto de endemismos botánicos y faunísticos considerado uno de los Puntos Calientes de Biodiversidad del planeta, lugares de gran riqueza en cuanto a especies pero en peligro por la fragilidad de sus hábitats.

Aquí, en estos parajes de tierras rojizas – de ahí el nombre de la sierra -, de gran importancia geológica, crece uno de los bosques más singulares de nuestra península, un pinsapar que se desarrolla sobre rocas peridotitas, cuya exclusividad lo convierte en una rareza mundial.

Pinsapo | Jesnofer / ISTOCK

El pinsapo es un tipo de abeto que ha quedado reducido a unas pocas zonas de Andalucía. El «abeto andaluz», como se conoce popularmente a esta especie, es una rareza botánica que, por su apariencia, nos recuerda a los típicos árboles que adornan las casas durante la Navidad y a climas que nada tienen que ver con el mediterráneo, como ocurre en este sector, por lo que caminar entre este bosque es una experiencia cuando menos peculiar.

Gracias al camino que une Genalguacil y Estepona podremos alcanzar muy fácilmente el llamado «Sendero de los Pinsapos», aunque un incendio que afectó recientemente a Sierra Bermeja ha privado temporalmente de admirar la zona en su conjunto en toda su plenitud.