Galicia, ¡qué buena estás!

Para comerte entera, sí señora. Solo de pensarlo, se nos hace la boca agua.

Yolanda Guirado
 | 
Foto: Proformabooks / ISTOCK

Del mar… el percebe

Y el pulpo “á feira” de O Carballiño, la almeja o los mejillones con DO. Otro igual no hay. Si vas a Corme, Riveira o Bayona, pide percebes. Prueba los berberechos de Noya, el bonito de Burela y la merluza de Vivero. Por citar solo algunas recomendaciones. Porque Galicia sabe a mar. A manjares como las sardinas y jureles, navajas, ostras, nécoras o centollos. La fama de los pescados y mariscos es más que merecida. Suenan mucho. Y saben muy bien. Las rías gallegas son famosas en todo el mundo. La pesca artesanal y del marisqueo que se sigue manteniendo tienen mucho que ver. Por no hablar de la frescura del producto. 

abriendomundo / ISTOCK

Pastos gallegos

El lacón gallego se tomaba entonces durante el Carnaval. Ha pasado mucho tiempo desde aquella tradición. Hoy, puedes tomarlo en cualquier época del año. Y si quieres disfrutar de un buen capón, viaja a Villalba en Navidad. Parte del paisaje es la vaca rubia gallega, una raza de gran prestigio que se cría sobre todo en la provincia de Lugo. A ella asociamos esos pastos verdes inmensos. Se trata de una carne muy jugosa y protegida, como ocurre con el buey gallego. Por si fuera poco, ha sido reconocida como la mejor carne del mundo por jurados internacionales. No es para menos.

percds / ISTOCK

El ritual del licor de hierbas

Sin él no existirían el conxuro ni la queimada. El orujo es ya un ritual gastronómico en Galicia. Las largas sobremesas se escriben con tragos de aguardientes y licores artesanales, como el de hierbas y el de café. (En ningún otro sitio saben como aquí). El vino tampoco se queda atrás. Galicia cuenta con cinco denominaciones de origen: Ribeiro, Valdeorras, Rías Baixas, Ribeira Sacra y Monterrei.  ¿Cómo olvidarse de los Vinos de la Tierra? Brindamos con uno de Betanzos por los de Val do Miño. Y por Galicia. 

Photitos2016 / ISTOCK

Hasta Arzúa a por queso

El desvío merece la pena. En Arzúa probamos el original queso fresco elaborado con leche de vaca gallega 100%. No esperamos al aperitivo para probarlo. En el desayuno lo sirven en muchos bares de la zona con un pan de infarto. Si pasas por O Cebreiro prueba el mismo queso que tomaba el rey Carlos III. Por aquello entonces, uno de los más caros de mundo. Hoy, su precio es asumible, y su prestigio y sabor, insuperables. Si quieres disfrutar de una de las variedades más antiguas, el San Simón da Costa es siempre una apuesta segura. ¿Y si lo acompañamos con pan de Cea? El arte hecho pan. 

nito100 / ISTOCK

Unos pican, y otros no

No hay slogan gastronómico más gallego. Incluso si no los has probado, sabrás que hablamos de los conocidos como pimientos de Padrón y cultivados en Herbón, O Couto, Oimbra, Arnoya y Mougán. Sí, esos pequeñitos, de un color verde intenso. Su sabor, 10. Su historia, la de los monjes del Convento de Herbón. Ellos trajeron las semillas desde el estado mexicano Tabasco. Los tomamos fritos. De mayo a octubre. Este no pica. Ni este. Silencio. Este último era de los que picaban. Por el aspecto no reconocemos si picarán o no. Así que nos arriesgamos y decimos eso de "os pementos de Padrón, uns pican e outros non". (Espero haberlo escrito bien).

Marek Stefunko / ISTOCK

En otoño, miel y castañas

Las castañas son las eternas inseparables del otoño gallego. Más de 20 variedades encontramos en esta comunidad. Se cultivan en las montañas de Boimorto o  Terra de Melide. La provincia de Orense también es tierra de castaños. Y en zonas como La Lama y Campo Lameiro son parte de ese paisaje gastronómico gallego. De ellos sale una de las mieles más mimadas de Galicia. Otro de los productos protegidos de esta sabrosísima tierra. La reconocerás por su color ámbar oscuro y tonalidades rojizas. Su sabor, my particular. 

Đorđe Banjanin / ISTOCK

La Cruz de Santiago hecha postre

El 25 de julio no falta en ninguna mesa. El Día del Apóstol, la tarta que lleva su nombre sabe mejor que nunca. El mapa gastro de Galicia está cubierto de almendras. Por cierto, la famosa cruz de Santiago dibujada con azúcar glass viene de los pasados años 20. Fue en la pastelería Mereces Mora de Santiago de Compostela donde se les ocurrió hace ya un siglo. (Rúa do Vilar, 50). Si seguimos por esta calle, podemos parar en Ébano (Rúa do Vilar, 77). En el Monasterio de San Pelayo de Antealtares también las venden. Parada más que obligatoria. Aunque si estuviéramos en el siglo XVII, tendríamos que pedir una torta real. Así las llamaban entonces. 

Proformabooks / ISTOCK