Secretos de Funchal: el paraíso de Madeira que enamoró a Sissi Emperatriz o a Winston Churchill

Descubrimos algunos de los lugares de la capital de Madeira que recorrieron personajes ilustres y que han hecho que la isla de la eterna primavera sea un edén para cualquier viajero.

Funchal, una joya que no pasa desapercibida entre exploradores, dramaturgos, políticos o royals.
Funchal, una joya que no pasa desapercibida entre exploradores, dramaturgos, políticos o royals. / Istock / Juergen Sack

Son numerosos los personajes ilustren que han hecho de Madeira su edén particular. Sin ir más lejos, Cristóbal Colón no habría descubierto América si no hubiera pasado dos años en la isla de la primavera eterna. Allí conoció a la que fuera su esposa Filipa de Moniz y recibió importante formación náutica que le llevaría a trazar su plan de llegar a las Indias navegando hacia el oeste. A Colón le llevaron hasta este paraíso sus ganas de descubrir mundo, pero hay otros personajes históricos que también descubrieron las bondades de una isla que destaca por su abundante vegetación y un clima perfecto para la salud.

Poco antes de conceder el Nobel, Churchill paseaba por esta plaza del ayuntamiento de Funchal.

Poco antes de conceder el Nobel, Churchill paseaba por esta plaza del ayuntamiento de Funchal.

/ Istock / pawel.gaul

Carlos I de Austria, la princesa Amelia de Portugal, el actor Gregory Peck o la mismísima Margaret Thatcher (que celebró su luna de miel en la isla) han descubierto los secretos de Funchal y todas sus bondades. También Sissi Emperatriz viajó varias veces para recuperarse de la enfermedad pulmonar que sufría. La emperatriz solía alojarse en la Quinta Vigia, lugar en el que hoy se alza el Hotel Pestana Casino Park. La estatua que homenajea a Sissi luce en la puerta del establecimiento, recordando su paso por allí.

Personajes ilustres enamorados de la isla de la eterna primavera

Las bondades del clima madeirense han servido de reclamo para muchas personalidades influyentes, pero hoy vamos a descubrir qué es exactamente lo que enamoró al primer ministro británico Winston Churchill de este paraíso cerca de la costa noroeste de África.

Los mercados de Funchal: una explosión de luz y color.

Los mercados de Funchal: una explosión de luz y color.

/ Istock / Sjo

Churchill viajó por primera vez a Madeira para conocer la reapertura del Hotel Reid's Palace tras la Segunda Guerra Mundial. El 1 de enero de 1950 el barco Durban Castle desembarcó en la isla y fue recibido como un auténtico héroe, aunque hay que recordar que el premio Nobel no se le concedió hasta 3 años más tarde de su primera visita a la isla de la eterna primavera.

A los pocos días de llegar, Churchill visitó Cámara de Lobos. Se cuenta que a la entrada del pueblo colocó un caballete con su lienzo, y comenzó a pintar la bahía y el islote que se encontraban ante él. Parece que le gustaban las escenas paisajísticas y no escogió mal el lugar para su pintura, ya que desde lo que hoy se conoce como miradouro Winston Churchill hay unas vistas privilegiadas del mar y las barcas de pescadores.

Cámara de Lobos fue el escenario elegido por Churchill a la hora de ponerse a pintar.

Cámara de Lobos fue el escenario elegido por Churchill a la hora de ponerse a pintar.

/ Istock / Juergen Sack

El mismo amor que demostraba el dirigente inglés por la pintura lo profesaba también por los vinos madeirenses. Y no fue el único, puesto que estos caldos fueron la bebida elegida para conmemorar la Independencia de los Estados Unidos de América el 4 de julio de 1776. Y son vinos que han ocupado un lugar privilegiado también en el mundo de la literatura, apareciendo incluso en algunas obras de Shakespeare.

Pero volvamos a Sir Winston y su amor por Funchal. El colorido de los mercados de frutas y verduras son una explosión de color que plasmó en algunos de sus dibujos, así como el jardín botánico de la ciudad. Eso sí, cuando Churchill visitó la isla todavía no existía este vergel que cuenta con más de dos mil plantas exóticas de todos los continentes. En su lugar se alzaba la Quinta do Bom Sucesso, fundada en 1881 por la familia Reid. 

El jardín botánico de Funchal cuenta con más de dos mil plantas exóticas de todos los continentes.

El jardín botánico de Funchal cuenta con más de dos mil plantas exóticas de todos los continentes.

/ Istock / lenawurm

La que sigue igual, aunque se han llevado a cabo algunos proyectos de rehabilitación, es la praca do Município, coqueta plaza en la que se levantó en 1758 el histórico palacio que hoy hace las veces de ayuntamiento. Y a pocos pasos, nos topamos con la catedral, que destaca por ser uno de los pocos edificios que sobrevivieron intactos desde los tiempos de la colonización portuguesa.

El vino de Madeira: beberse la historia a sorbitos

Se le atribuye a Churchill la frase 'Madeira wine is… like drinking liquid history' y si alguien ha hecho historia con estos caldos ha sido la familia Blandy’s, pionera del comercio del vino de la isla. John Blandy llegó a Madeira en 1808 y tan solo 3 años después fundó su propio negocio como vendedor de vinos.

La catedral de Funchal es monumento nacional desde 1910.

La catedral de Funchal es monumento nacional desde 1910.

/ Istock / Juergen Sack

Los Blandys siguen teniendo un papel primordial en la vida madeirense, puesto que son la única familia de todos los fundadores originales del comercio de vino de la isla que todavía poseen su propia empresa de vino original. Actualmente, es la séptima generación la que se encarga del negocio.

Seguimos paseando por el centro de Funchal y llegamos hasta lo que hoy ocupa el Hotel Barceló Funchal Oldtown, que recupera en su arquitectura gran parte de la historia de la ciudad. Formado por seis edificios del siglo XVII con sus fachadas originales y sus antiguos forjados interiores, albergan lo que en su día fue una emblemática fábrica de bordados, mientras que otro de los inmuebles perteneció a la familia Blandy’s. Ahora bien, si lo que queremos es descubrir los secretos de los caldos de la isla, debemos visitar la bodega Blandy’s, que se encuentra en las inmediaciones.

El vino de Funchal ha enamorado a importantes personajes ilustres.

El vino de Funchal ha enamorado a importantes personajes ilustres.

/ Istock / wjarek

Cada rincón en Funchal cuenta una historia y hoy hemos recorrido algunos que ya en su día recorrieron personajes como Sissi Emperatriz (que curaba sus males viajando), Shakespeare, Cristóbal Colón o el que fuera primer ministro británico y nobel de literatura, Sir Winston Churchill.

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