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Ni Formentera, ni Ibiza: la isla más bonita de Europa está en Portugal, tiene forma de círculo, aguas transparentes y está sobre el cráter de un volcán

Este trozo de tierra en pleno Atlántico es un auténtico paraíso natural que se ha convertido en reclamo de viajeros y se encuentra sobre el cráter de un antiguo volcán.

La isla más bonita de Europa está a un kilómetro de una pequeña localidad de las Azores, tiene forma de círculo y se ubica sobre el cráter de un volcán antiguo

La isla más bonita de Europa está a un kilómetro de una pequeña localidad de las Azores, tiene forma de círculo y se ubica sobre el cráter de un volcán antiguo / Istock / Freeartist

Este islote supone uno de los paisajes más singulares e Europa: un paraíso de aguas azul turquesa en el interior de un cráter cuyo volcán submarino se originó hace 4 mil años. Su imagen aérea, con un anillo verde rodeando aguas tranquilas, lo ha convertido en uno de los enclaves más reconocibles de su archipiélago y está integrado en una reserva protegida. De esta forma, se ha podido mantener intacto su valor ecológico y natural, convirtiéndose en una auténtica piscina natural en la que cualquiera puede ir a darse un chapuzón.

La riqueza natural del islote es notable, tanto en su biodiversidad marina como en la presencia de aves que utilizan este entorno como zona de nidificación. Por ello, las normas de conservación son estrictas y buscan preservar este delicado equilibrio. El acceso está regulado mediante cupos diarios y solo se puede realizar en embarcaciones autorizadas desde la localidad de enfrente, que recibe su mismo nombre: Vila Franca do Campo, en las islas Azores.

La isla habitada más pequeña de España parece un escenario de película: casco antiguo amurallado, vida callejera y Reserva Natural Marina

Adriana Fernández

Concretamente en medio del océano Atlántico, frente a la costa sur de São Miguel, emerge el conocido Islote de Vila Franca do Campo, de forma casi perfectamente circular. Su imagen aérea, con un anillo verde rodeando aguas tranquilas, lo ha convertido en uno de los lugares más populares de Europa. Además, está a tan solo 1 kilómetro de la costa, lo que facilita su acercamiento a los viajeros con visitas en las que se limita perfectamente su aforo.

Islote de Vila Franca do Campo en las islas Azores

Islote de Vila Franca do Campo en las islas Azores / Istock / amoklv

El islote con forma circular casi perfecta: un paraíso del Atlántico

Se trata de una bahía circular de unos 150 metros de diámetro y 95 hectáreas de superficie. Su origen se remonta a una erupción volcánica submarina que, con el paso del tiempo, fue modelada por la erosión y la vegetación hasta dar lugar a la actual estructura. Fue descubierta en 1537, en uno de los primeros viajes al archipiélago. En el interior del cráter, la laguna ofrece aguas tranquilas y transparentes, ideales para el baño. La pequeña abertura que conecta con el océano permite la renovación constante del agua, generando un ecosistema marino equilibrado.

Una de las islas más bonitas del mundo está en las Islas Azores

Una de las islas más bonitas del mundo está en las Islas Azores / Istock / Michael Jagla

La combinación de roca volcánica, vegetación atlántica y el intenso azul del mar crea un paisaje de gran atractivo visual, que además ha servido como escenario para competiciones internacionales de saltos al mar. Del mismo modo, hay pequeñas zonas de bosque macaronesios de hayas y brezos. Entre las especies marinas avistadas en la zona destacan la pardela cenicienta y el charrán común.

A lo largo de los años ha tenido distintos usos: fuerte militar, puerto de abrigo, punto de vigilancia de ballenas y hasta zona de cultivo de viñas. Fue en 1983 cuando fue declarado Reserva Natural y finalmente en 2008 pasó a formar parte del Parque Natural de la Isla de São Miguel.

Infinidad de actividades en un espacio protegido

Darse un baño en sus aguas cristalinas es lo básico cuando el viajero visita el islote, pero hay mucho más... Hay actividades organizadas que permiten hacer piragüismo, buceo, snorkel, kayak y tours en barco para ver ballenas o delfines. ¡Pero eso no es todo! Frente al islote se encuentra la localidad de Vila Franca do Campo, una pequeña localidad que permite hacer vida para disfrutar de unas vacaciones completas.

Su casco urbano conserva el carácter tradicional de las Azores: calles tranquilas, iglesias y un ambiente marcado por su relación con el mar. Desde el Mirador de Nossa Senhora da Paz se obtiene una de las vistas más completas del islote, pero la visita no se completa hasta que se hace un repaso por la gastronomía local, donde destacan especialidades como las Queijadas de Vila Franca do Campo, un producto típico que se ha convertido en otro de los atractivos de esta zona.