Fin de semana en Gante, la escapada perfecta

Es la ciudad favorita de los españoles que visitan Flandes. La cuna del Emperador Carlos I de España y V de Alemania lo tiene todo para una escapada perfecta de fin de semana: arte universal, una cuidada oferta de ocio, hoteles y restaurantes, castillos históricos, animación por la noche y, cómo no, buen chocolate y mejor cerveza.

Gante ha seducido a los viajeros españoles. Quienes han visitado esta localidad flamenca la colocan en primer lugar de sus ciudades favoritas de Flandes y la califican de perfecta para una escapada de fin de semana. Es una ciudad que seduce al visitante por su tamaño mediano, su estética medieval, sus casas gremiales, su empedrado centro histórico y por la amabilidad y hospitalidad de su gente. También por el ambiente joven y animado que la estimula al caer la tarde -hay 70.000 universitarios- y por su cuidada oferta de ocio, hoteles y restaurantes. En el apartado de compras, el exquisito chocolate y alguna variedad artesana de cerveza tendrán su hueco en la maleta de vuelta. Esta joya belga y flamenca combina bonitas plazas y un trazado urbano antiguo y elegante, heredado de la época gremial, con las modernidades y símbolos propios del siglo XXI (ha nominado Facebook a una de sus calles). Los españoles en Gante se sienten cómodos, refranes y dichos de poner picas aparte. Durante el paseo por el centro histórico, una mirada despierta por las fachadas de los edificios y casas gremiales revela muchos símbolos que evocan la influencia española en la ciudad natal de Carlos I de España y V de Alemania (Carlos V para los ganteses). Escudos de la antigua España y muchas estatuas de la Virgen María son testigos históricos de la fidelidad que esta urbe profesó tanto a su hijo de sangre azul como al cristianismo oficial de su imperio. No obstante las constantes alusiones a Carlos V en su ciudad natal, los ganteses mantienen una relación con el Emperador que se mueve entre el reconocimiento y algo de rencor. A los ciudadanos de Gante se les apoda Stroppendragers ("los portasogas") por las ejecuciones de algunos de sus nobles paisanos que protestaron contra los elevados impuestos en tiempos de Carlos. Una corta soga de alegres colores es, de hecho, uno de los típicos souvenirs de Gante.

Etimológicamente, Gante significa "confluencia", la que se produce entre los ríos Lys y Escalda, que generan una red de canales que surcan y peinan la ciudad. Un paseo en barco por estos canales es más que recomendable. Se embarca en los muelles de Graslei y Korenlei, lugares icono de la ciudad, sobre todo por la noche, iluminados. Una imagen que queda para siempre en la retina. Otra es la que se obtiene de las Tres Torres, otro icono gantés, desde el puente de San Miguel.

Los amantes del arte tienen una oferta más que interesante. Tanto en arquitectura, con el castillo medieval de los Condes, las casas gremiales, las tres torres, el edificio del Ayuntamiento y la catedral de San Bavón, como en la pintura que albergan sus museos y la citada catedral. Entre los museos, el de Artes Decorativas es todo un descubrimiento. Además de ser uno de los más importantes de Bélgica en su temática, es perfecto para visitarlo con niños, ya que pueden interactuar durante la visita con juguetes que les ayudan a entender y disfrutar lo que están contemplando. Y no se debe abandonar Gante sin contemplar una de las obras de referencia de la pintura mundial: el políptico de La Adoración del Cordero Místico, que se custodia en la catedral. Este tesoro cultural, realizado al óleo en el año 1432, es la obra maestra de los hermanos Hubrecht y Jan van Eyck y marca la transición de la pintura gótica a la del Renacimiento. A lo largo de los siglos fue expoliado, troceado y robado varias veces, para terminar, finalmente, en su destino original, la catedral de Gante. Feliz escapada.

Este año, festival de las flores

Quienes visiten Gante entre el 22 de abril y el 1 de mayo están de enhorabuena ya que este año se celebra Floralia, evento que se da cada cuatro años. Durante siete días la ciudad se viste, literalmente, de flores y plantas decorativas. Los mejores paisajistas, especialistas en flores y arquitectos convierten la ciudad en un jardín, con especies florales nunca vistas y combinaciones originales y creativas diseñadas en especial para este evento.

GANTE EN 48 HORAS

Mini-guía para ver y disfrutar de la ciudad en un fin de semana.

Viernes

17:00. Una cervecita.
Busque un sitio libre en el Graslei y pida una Gruut, la única cerveza elaborada artesanalmente en la propia ciudad.

19:00. Cena TÍPICA.
Pruebe el waterzooi. Lo hay de pescado, de pollo o vegetariano (Gante presume de Capital Vegetariana de Europa).

21:00. RUTA de luces.
Por Gante iluminada (consiga un plano en la Oficina de Turismo o en visitgent.be).

23:00. La noche joven.
Termine la velada en la plaza Vrijdagmarkt. Si pide una cerveza Kwak en el De Dulle Griet, en prenda por el peculiar vaso tendrá que dejar un zapato en una cesta colgada del techo.

Sábado

8:00. A quien madruga...
Para el recuerdo perfecto, acudir pronto al mercadillo de Bij Sint-Jacobs.

10:00. Castillo de los Condes.
Visita obligada para retroceder en el tiempo entre armaduras, armas e instrumentos de tortura.

11:30. Delicias de Gante.
En la Lonja de la Carne están las especialidades culinarias: el roomer, los cuberdons y la picante mostaza Tierenteyn, al otro lado de la plaza.

12:30. ¿Y qué tal una sopita?
Tome un bol de rica sopa (las hay muy variadas) con vistas al Lys en el Souplounge de la Vrijdagmarkt.

13:00. Hora de navegar.
La mejor forma de contemplar Gante. En los muelles Graslei y Korenlei.

14:30. El arte mayúsculo.
Imprescindible contemplar La Adoración del Cordero Místico de los hermanos Van Eyck, en la catedral.

16:30. Compras.
En la calle Veld-straat o en los comercios típicos de la Koestraat, la Bennesteeg, la Jan Breydelstraat y la Serpentstraat.

19:00. CENA rock n'' roll.
Busque un local inspirado por los Flemish Foodies (flamencos gastrónomos). Están el J.E.F., el De Vitrine, el De Superette, el Publiek...

22:00. De copas.
En el Dreupelkot tienen más de 200 ginebras distintas. La de vainilla es muy famosa.

Domingo

10:00. Flower power.
Un paseo por los coloridos puestos del mercado de las flores para terminar en el Blauwe Kiosk y degustar unas ostras frescas con champán.