
Explorando los 4 tesoros más impresionantes de Egipto: un viaje al origen de la civilización
Con su historia milenaria, impresionantes templos y paisajes que parecen sacados de un cuento, el país de los faraones conquista a viajeros de todo el mundo.
Viajar a Egipto es sumergirse de lleno en su historia. Historia que se remonta a más de 5.000 años de antigüedad y que aún late en las imponentes pirámides de Giza y en los majestuosos templos que coronan las orillas del Nilo. Para descubrirlos, nos embarcaremos en una aventura por el Nilo y, después de unos días navegando por el legendario río, nos adentraremos en la bulliciosa de El Cairo. ¿Te unes a esta aventura?
Luxor y sus maravillas
Luxor es, en muchos casos, la puerta de entrada a Egipto y una parada imprescindible en todo viaje por el país. Este gran museo al aire libre nos recibirá con apasionantes visitas a algunos de los templos más impresionantes del país, como los de Karnak y Luxor, conectados por la Avenida de las Esfinges. En ellos tiene lugar cada tarde un espectáculo de luz y sonido.

El Valle de los Reyes es otro de los lugares que nos sorprenderá. En él descansan los faraones del Imperio Nuevo, incluidos Tutankamón y Ramsés II. El templo funerario de la Reina Hatsheput es uno de los más famosos. Custodiando el templo de Amenhotep III se encuentran los Colosos de Memnón, unas impresionantes estatuas de piedra, otra de las paradas en nuestra travesía por el Nilo.

Recuerda madrugar para disfrutar de todas estas maravillas sin el calor sofocante de mediodía. Aún así, no olvides llevar agua y protección solar. También es aconsejable que contrates un guía para que te muestre con detalle su historia.
Navegando por el Nilo
Durante nuestro crucero por el Nilo resultará fascinante contemplar el paso de los barcos por la esclusa del Esna, comparando la ingeniería moderna con la milenaria del entorno de ensueño que nos rodea. Más templos aguardan durante el recorrido por el Nilo, como el de Edfú, dedicado al dios Horus; Kom Ombo, con sus atardeceres de película; o el de Philae, levantado en una isla en honor a la diosa Isis.

El trayecto al templo de Abu Simbel, construido por Ramsés II, será algo más largo, pero su visita es una de las que más merece la pena de nuestro viaje. Para llegar hasta él habrá que tomar un vuelo o un autobús, pero no te preocupes, que todo está organizado para que no tengas que preocuparte por nada.

Las pirámides de Giza
Después de nuestra aventura fluvial aún nos queda más vida egipcia que explorar y mucha historia milenaria en la que adentrarnos. Keops, Kefrén y Micerinos dan forma a la estampa más icónica de Egipto junto a la famosa Esfinge, guardiana de las pirámides. La entrada a la Gran Pirámide tiene un coste adicional, pero ningún amante de la historia debería perdérsela.

El Cairo vibrante
La capital egipcia es un buen sitio para palpar la vida local. Desde la Ciudadela de Saladino, que alberga, entre otras, la Mezquita de Alabastro, hasta el Gran Bazar de Jan el-Jalili, un laberinto de callejuelas donde se reparten tiendas especializadas en joyas, recuerdos y especias.

Para terminar de ahondar en la historia del antiguo, debemos acercarnos al recién inaugurado Museo Egipcio, donde se muestran los tesoros de Tutankamón, entre los que se incluye su famosa máscara funeraria. Un viaje a Egipto deja huella. ¿A qué esperas para grabar la tuya? Recorre el Nilo en busca de sus templos colosales y sumérgete en la vida de El Cairo gracias a esta oferta de Club Viajar.
