Ciclistas cruzando el puente de Estaing, uno de los pueblos más bellos de Francia, en la ruta Vallée du Lot à Vélo (V86)
Ciclistas cruzando el puente de Estaing, uno de los pueblos más bellos de Francia, en la ruta Vallée du Lot à Vélo (V86) / Joel Damase

El rincón más verde y desconocido del sur de Francia: gargantas de vértigo, pueblos colgados sobre el río y el viaducto más alto del mundo

Un viaje al rincón más verde del sur de Francia: las Gargantas del Tarn, el viaducto de Millau, Saint-Cirq-Lapopie y los paisajes de Lot, Aveyron y Lozère. Bienvenid@ a la Occitania más auténtica.

En el sur de Francia, la región de Occitania esconde un territorio de paisajes idílicos, valles pintorescos y ríos serpenteantes. Los departamentos de Lot, Aveyron y Lozère son un destino perfecto para los amantes del cicloturismo, el senderismo y el turismo activo, pero también para quienes buscan una escapada tranquila entre viñedos, gargantas y pueblos de cuento.

Una ruta en bici por el valle del Lot entre viñedos y pueblos medievales

El río Lot dibuja uno de los paisajes más hermosos de Francia. A lo largo de sus orillas se extiende la Vallée du Lot à Vélo, una ruta ciclista de 480 kilómetros señalizada con la véloroute V86, que atraviesa colinas, bosques y aldeas medievales.

Entre ellas destaca Cahors, una ciudad enclavada en un meandro del río, famosa por su vino negro de malbec con DOP y por la catedral de Saint-Étienne, declarada Patrimonio Mundial dentro de los Caminos de Santiago en Francia.

Vista de Saint-Cirq-Lapopie, uno de los pueblos más bonitos de Francia, encaramado sobre el río Lot

Vista de Saint-Cirq-Lapopie, uno de los pueblos más bonitos de Francia, encaramado sobre el río Lot

/ Maxime Audouard

A tan solo 30 kilómetros, Saint-Cirq-Lapopie conquista a quien la visita con sus casas de piedra de los siglos XII al XV, colgadas sobre el río, y sus doce monumentos históricos.

De Aveyron a Lozère: castillos, flores y arte medieval

La véloroute continúa hacia el departamento de Aveyron, donde el Lot serpentea entre castillos y pueblos floridos. En el trayecto aparecen Estaing, con su castillo medieval; Saint-Côme-d’Olt, con su peculiar campanario torcido; y Sainte-Eulalie-d’Olt, repleta de flores y talleres de artesanía.

El recorrido culmina en Conques, una de las joyas del Camino de Santiago francés, donde la abadía de Sainte-Foy guarda un tesoro único de orfebrería: la Majestad de Sainte-Foy, cubierta de oro, piedras preciosas y esmaltes.

La imponente catedral de Mende, uno de los símbolos de Lozère, rodeada por los valles verdes del Macizo Central

La imponente catedral de Mende, uno de los símbolos de Lozère, rodeada por los valles verdes del Macizo Central

/ Lozère

El paraíso del gravel en el corazón de Occitania

Para los amantes del gravel, Occitania es un auténtico paraíso de caminos infinitos. En el Lot, las pistas forestales se abren paso entre valles y viñedos; en Aveyron, los Grands Causses ofrecen 24 circuitos permanentes; y en Lozère, las rutas se extienden por el Aubrac, las Cevenas y la Gran Travesía del Macizo Central (GTMC), que permite descubrir a otro ritmo los paisajes más salvajes del sur francés.

Las Gargantas del Tarn, un cañón de 50 kilómetros con acantilados de hasta 500 metros de altura, entre Lozère y Aveyron

Las Gargantas del Tarn, un cañón de 50 kilómetros con acantilados de hasta 500 metros de altura, entre Lozère y Aveyron

/ Tourisme Aveyron

Las Gargantas del Tarn: acantilados de 500 metros y aguas esmeralda

Compartidas por los departamentos de Lozère y Aveyron, las Gargantas del Tarn son uno de los paisajes naturales más impresionantes de Francia. Con acantilados de hasta 500 metros de altura, este Gran Sitio de Francia y de Occitania puede recorrerse a pie, en bici o en canoa o paddleboard.

Entre Quézac y Le Rozier, las gargantas ofrecen un espectáculo de roca, agua y luz difícil de olvidar. Y al norte, la localidad de Mende se erige como punto de partida para explorar cuatro regiones naturales: las Cevenas, el Mont Lozère, los Grands Causses y el Aubrac.

Parapentes sobrevolando el viaducto de Millau, el más alto del mundo, con 343 metros de altura sobre el valle del Tarn

Parapentes sobrevolando el viaducto de Millau, el más alto del mundo, con 343 metros de altura sobre el valle del Tarn

/ Muriel Hennessy

Millau y el viaducto más alto del mundo

En el corazón de Aveyron se levanta una joya de la ingeniería moderna: el viaducto de Millau, diseñado por Norman Foster y Michel Virlogeux. Con 343 metros de altura, es el viaducto más alto del planeta y uno de los más espectaculares de Europa.

Sus alrededores son perfectos para los amantes de la adrenalina y los deportes al aire libre: parapente en el Pouncho d’Agast, vías ferratas en los barrancos de la Dourbie o descensos en canoa por el Tarn.

Una escapada que une naturaleza, historia y vino

Entre valles, gargantas, castillos y bodegas, Occitania revela su cara más auténtica y verde. Es un destino donde la historia se funde con la naturaleza, los viñedos se asoman a los acantilados y los pueblos medievales parecen suspendidos en el tiempo. Una región perfecta para viajar despacio, pedalear y dejarse llevar por el encanto rural del sur de Francia.

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