De Etiopía a Ciudad del Cabo en moto

Alicia Sornosa se pone en marcha en busca de fondos para pozos de agua.

Viajar
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Foto: itpow / ISTOCK

La periodista Alicia Sornosa, la única mujer hispana que ha dado la vuelta al mundo en moto, ha iniciado una nueva aventura que le va a llevar a recorrer 14.500 kilómetros sobre su Scrambler Ducati, sin coches de apoyo, por la espina dorsal de África: desde Adis Abeba a Ciudad del Cabo. El propósito de este viaje, con el que colabora VIAJAR, es recaudar fondos para la construcción de pozos de agua en Etiopía, una iniciativa gestionada por la ONG Amigos de Silva que trabaja por garantizar agua potable a la población más vulnerable de Etiopía.

Durante su viaje por Etiopía, Alicia nos va narrando cómo es la vida en el país africano: desde su religión hasta sus mercados, cómo son las casas por dentro o qué comen y beben. Y mientras, no duda en recaudar fondos para la creación de pozos de agua que garanticen el acceso a agua potable a todos los habitantes.

Awasa Fish Market

Uno de los lugares más tradicionales de la tranquila ciudad de Awasa está en una de las puntas de su lago. Se trata del mercado de pescado, una atracción tanto turística como gastronómica a la que no puedes faltar si pasas por allí. Además de ser la capital de la región de los Pueblos de Sur y estar en la carretera que une Addis con Nairobi, esta tranquila ciudad es la elegida por los etíopes como lugar de veraneo y es también reconocida internacionalmente por sus parques naturales alrededor del lago y la gran cantidad de aves que habitan en sus orillas. El turismo y la ornitología se encuentran tan a gusto en esta parte del sur de Etiopía, en pleno Gran Valle del Rift a algo más de 1700m sobre el nivel del mar. La entrada al mercado cuesta unos 300 birr (9€) aunque puedes regatear el precio. La mejor hora, a primera de la mañana. Para comer lo mejor es el pescado frito que hacen por unos pocas monedas más en la puerta del mercado.

La ceremonia del café

¡Etiopía es uno de los mayores productores de café y lugar originario de tal preciado manjar. Precisamente, Gengis Kan exportó el café etíope a lugares como India. Aquí, el ritual, protagonizado casi siempre por una mujer, es todo un espectáculo.

Típica casa etíope

Las típicas casas etíopes están fabricadas en adobe y palos de madrea para que sean consistentes e impermeables. El techo, por su parte, es o bien de paja o de uralita, ambos materiales impermeables. En cuanto al interior, el suelo es de barro seco.

Las iglesias en el lago Tana: Ura Kidane Mihret 

Construida en el siglo XIV, la iglesia ortodoxa circular de Ura Kidane Mihret, a orillas del Lago Tana, se cree que fue fundada por Abuna Johannes, un monje que trajo hasta aquí una réplica de las Tablas de la Ley que se guardaban en el Arca de la Alianza ayudado por el arcángel Urael. De ella llama la atención que las paredes de adobe, sobre las que se pone una fina capa de algodón que se pintan a modo de frescos. La entrada cuesta unos 100 birr (poco más de 3 €).