Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La estación de tren más lujosa de Europa fue la favorita de Dalí, Coco Chanel y Brigitte Bardot: declarada Monumento Histórico, está cubierta de frescos de la Belle Époque

Una de las principales estaciones de tren de su ciudad, por ella pasan más de 100 millones de viajeros cada año.

La estación de tren más elegante de Europa por la que pasan 100 millones de viajeros cada año

La estación de tren más elegante de Europa por la que pasan 100 millones de viajeros cada año / Istock / StockByM

Por si acaso todavía no te has enterado, viajar en tren vuelve a estar de moda. No me refiero a ir en tren a trabajar o trasladarse hasta el centro, como hace la gran mayoría de gente que vive a las afueras de las ciudades. Me estoy refiriendo al hecho de viajar a otra ciudad, ya sea dentro del mismo país o en un país extranjero, para descubrir su belleza, su historia y sus secretos.

Cada vez es más la gente que vuelve a viajar en tren

Cada vez es más la gente que vuelve a viajar en tren / Istock / HJBC

Aparte de la comodidad y tranquilidad que aportan el hacer el trayecto hasta el destino en tren, además de que siempre van muy bien para soñar despiertos e imaginarnos que estamos entrando en otro mundo u otra época, los viajes en tren tienen el añadido de las estaciones, algunas de las cuales son auténticas obras de arte.

La estación de tren más bonita de Europa es “la catedral del ferrocarril”: parece el palacio de un rey, con una cúpula de 75 metros y un interior forrado con 20 tipos de mármol

Adriana Fernández

París, Distrito XII

En el centro de París, a tan solo dos calles del curso del río Sena, la estación de París-Lyon, conocida en francés como gare de Lyon, es una de las seis grandes estaciones ferroviarias de la capital francesa. Situada en el extremo noroeste del distrito 12, en el que se encuentra la Plaza de la Bastilla, la estación fue inaugurada en 1849. A pesar de esto, el edificio actual data del año 1900, cuando fue rediseñada para la celebración de la Exposición Universal.

Catalogada como Monumento Histórico, la estación está conformada por tres pabellones principales (uno de ellos subterráneos) y cuenta con un total de 13 vías. La estación es conocida por su impresionante fachada, la cual alcanza los 100 metros de ancho y tiene siete entradas; con todo tipo de detalles artísticos, es famosa la Tour de l’Horloge o Torre del Reloj, de 64 metros de altura y con un enorme reloj en cada una de sus cuatro paredes, y desde la cual se obtienen unas panorámicas apabullantes de la ciudad.

El interior de la estación

El interior de la estación / Istock / Elisabeth Schittenhelm

El pabellón 1 de la estación es el vestíbulo histórico de la estación, con una gran explanada llena de terrazas y tiendecitas que en verano ofrecen un excelente respiro. Por otro lado, el pabellón 2 es más moderno y luminoso, y tiene una amplia oferta de restaurantes. Debajo el nivel del suelo, el pabellón 3 da acceso a los trenes low cost y cuenta con establecimientos de comida rápida. Son dos las galerías comerciales que unen los tres pabellones: la Galerie Diderot, con boutiques de belleza y prêt-à-porter, y la Salle des Fresques, una de zona de compras imprescindible.

Un restaurante emblemático

Dominando el vestíbulo del pabellón 1, el restaurante Le Train Bleu es uno de los restaurantes más icónicos que hay en toda la ciudad de París. Inaugurado en 1901, el restaurante mantiene la atmósfera de la Belle Époque; repleto de detalles en dorado, tallados en la madera y con preciosos candelabros colgando de sus altos techos -la luz de los cuales se refleja en los suelos pulidos-, a lo largo de su historia ha acogido a importantes figuras de la escena parisina, como Coco Chanel, Brigitte Bardot o Salvador Dalí.

Por Le Train Bleu has pasado figuras como Coco Chanel o Dalí

Por Le Train Bleu has pasado figuras como Coco Chanel o Dalí / Istock / thehague

Pero el elemento más destacado del restaurante son las 41 elaboradas pinturas que decoran las paredes y techos del comedor, las cuales representan escenas de Francia y fueron pintadas por algunos de los artistas más importantes del momento, como François Flameng, Gaston Casimir Saint Pierre, o René Billotte. Entre éstas escenas se encuentra también, entre otros, el retrato de Edmond Rostand, autor de Cyrano de Bergerac.