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La estación de tren más futurista de Europa es obra de un arquitecto español: una catedral de cristal y acero de 200 metros de largo que une dos barrios que llevaban 100 años separados por vías de tren

La huella española De Santiago Calatrava en Bélgica ha dado la vuelta al mundo: la estación de tren más futurista del continente es una auténtica obra de arte.

Una catedral de cristal y acero de 200 metros de largo: así es la estación más futurista de Europa (con sello español)

Una catedral de cristal y acero de 200 metros de largo: así es la estación más futurista de Europa (con sello español) / Istock / Allard1

Esta estación es una de las grandes obras ferroviarias de alta velocidad de Europa y uno de los proyectos más representativos del arquitecto Santiago Calatrava. Es un proyecto que ha sustituido a la antigua estación de esta ciudad belga con unos resultados que han superado todas las expectativas. Como es lógico, la obra se ejecutó por fases para permitir que el servicio ferroviario siguiera funcionando, hasta que se ha convertido en una increíble construcción monumental, abierta y luminosa, diseñada para convertirse en un símbolo urbano además de un centro de transporte.

El actual edificio, inaugurado en 2009, fue diseñado por el reconocido arquitecto, pasando a ser uno de los iconos arquitectónicos más reconocibles de Bélgica. La estación conecta ciudades como Londres, París, Bruselas, Ámsterdam, Colonia o Fráncfort gracias a servicios de alta velocidad como Thalys e ICE. Cada día circulan por ella alrededor de 500 trenes, consolidando su papel estratégico dentro de la red ferroviaria del continente.

Ni Valencia, ni Madrid: la estación de tren más antigua de España lleva en funcionamiento desde el siglo XIX y está en un municipio de 90.000 habitantes

Adriana Fernández

La estación de tren más futurista de Europa

La estación de tren más futurista de Europa / Istock / Erik_V

Dos barrios separados desde hace más de 100 años: la unión ferroviaria de una ciudad

Hablamos de la estación de Liège-Guillemins, en la ciudad belga de Lieja. Ubicada en el histórico emplazamiento de la estación, en la Place des Guillemins, la obra también buscó unir dos áreas de la ciudad separadas durante más de un siglo por las vías del tren: el tejido urbano tradicional del norte y la zona residencial situada en la colina de Cointe, al sur. Pero además de su aspecto práctico, este edificio destaca por tener un diseño rompedor.

El interior de la estación de tren de Bélgica más futurista

El interior de la estación de tren de Bélgica más futurista / Istock / Lukas Bischoff

'La Catedral de la Movilidad'

La estación ha sido descrita en numerosas ocasiones como una auténtica 'Catedral de la movilidad', tanto por sus dimensiones como por su monumentalidad. Construida principalmente con acero, vidrio y hormigón blanco, se potencia la estética futurista y ligera del conjunto.

El futuro a través de los raíles: el diseño de la estación de tren más futurista de Europa

Uno de los elementos más impresionantes del complejo es su enorme cubierta de acero y cristal de 200 metros de longitud, concebida como una gran ola arquitectónica que envuelve los andenes y desemboca en un vestíbulo principal de 33.000 metros cuadrados. Cubre cinco andenes y nueve vías, tres de ellas preparadas para trenes de alta velocidad. La estructura alcanza hasta 50 metros de altura y está sostenida por 39 grandes arcos de acero blanco. A pesar de las más de 11.000 toneladas de acero utilizadas, el conjunto transmite una notable sensación de ligereza y transparencia, permitiendo además el aprovechamiento máximo de la luz natural.

La estación de tren belga que tiene huella española

La estación de tren belga que tiene huella española / Istock / Allard1

Mientras tanto, la estación se organiza en distintos niveles. En la parte inferior se sitúa la gran galería central, donde se encuentran las áreas comerciales, la venta de billetes y los espacios de espera. Sobre ella se distribuyen los andenes ferroviarios y las pasarelas que comunican ambos lados de la estación. También se integraron varios niveles de aparcamiento aprovechando el desnivel natural del terreno. Eso sí, las formas curvas y orgánicas características de Calatrava aparecen en todos los rincones del recinto, desde la cubierta principal hasta los soportes de las catenarias.