La estación de tren más bonita de Europa es conocida como “la catedral del ferrocarril”: parece el palacio de un rey, tiene una cúpula de 75 metros y un interior con 20 tipos de mármol
Nos adentramos en una de las estaciones más especiales y únicas del mundo.

Desde su aparición en el mundo del transporte, el tren se ha convertido en uno de los medios más utilizados por parte de los viajeros para trasladarse a sus destinos deseados. Aunque la emergencia del avión a principios del siglo XX significó un descenso en la importancia del ferrocarril en el ámbito del transporte, desde hace unos años éste último está volviendo a crecer.

Y es que, además de ser un método de transporte cómodo y mucho más respetuoso con el medioambiente que el avión, el tren cuenta con otro añadido que hace que viajar en él sea toda una experiencia: la belleza de las estaciones, cada una con su estilo y personalidad propias, las cuales reflejan a la perfección el entorno en el que se erigen.
Un edificio de substitución
La estación de tren más espectacular de toda Europa, y la cuarta más bonita del mundo según la revista estadounidense Newsweek, es la Station Antwerpen-Centraal, la estación central de Amberes, situada a tres cuartos de hora en tren de la ciudad de Bruselas (evidentemente, la mejor manera de desplazarse hasta la mítica ciudad flamenca). Construida entre los años 1895 y 1905 para reemplazar a la anterior estación terminal, su diseño estuvo a cargo del brujense Louis Delacenserie, también conocido por haber diseñado la iglesia de San Pedro y San Pablo en la ciudad de Oostende.

Tomando inspiración de la estación de Lucerne y el Panteón romano, Delacenserie diseñó un edificio con un estilo marcadamente ecléctico: el edificio central está coronado por una imponente cúpula de 75 metros de altura; son más de veinte los tipos de mármol que se utilizaron para construir el interior, el cual está repleto de columnas de todo tipo (dórico, jónico, corintio, …). Teniendo todo esto en cuenta, no es de extrañar que esta estación haya sido bautizada como el “Templo de Mármol” o la “Catedral Ferroviaria”.
En cuanto a la zona de las vías ferroviales, ideadas por el ingeniero Clement Van Bogaert, destacan por su impresionante diseño revolucionario. Cubierta por un enorme techo de cristal abovedado, que supera los 40 metros de altura, la estructura de las vías, que alcanza una extensión de 180 metros, está soportada por grandes vigas y columnas de metal. Gracias a estas monumentales dimensiones, los pasajeros evitaban que el vapor de las antiguas locomotoras cayera sobre ellos.

La visita a Amberes
Capital de la provincia homónima, Amberes es el destino ideal para descubrir en una escapada de un día desde la ciudad de Bruselas. Lo principal para descubrir en la ciudad es la vida y obra de Rubens, que durante los últimos años de su vida vivió y desarrolló gran parte de su arte en la ciudad. Así, repartidos por varios puntos y edificios de Amberes podrás encontrar varias obras del artista (el Grote Markt, la Catedral, o la Iglesia de San Pablo). Para saber un poco más sobre su figura, puedes acercarte tanto a la Iglesia de Santiago, que alberga su sepulcro, o la Casa Museo, en que se muestra cómo vivió durante sus últimas tres décadas.
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