España, a la vanguardia gastronómica

Foto: Revista viajar

La Guía Michelin sólo reconoce con tres estrellas a seis restaurantes españoles (Arzak y Akelarre, ambos en San Sebastián; Martín Berasategui, en Lasarte, Guipúzcoa; El Bulli, en Rosas; Can Fabes, en Sant Celoni, y Sant Pau, en Sant Pol de Mar, estos últimos en la provincia de Barcelona). Es una paradoja, porque la alta cocina española está a la cabeza de la cocina mundial por conceptos y planteamientos, por la creación de técnicas culinarias copiadas en todo el mundo y por reconocimiento internacional. De hecho, en 2006 más de 500 críticos gastronómicos eligieron para la revista británica Restaurants Magazine los 50 mejores restaurantes del mundo.

Las votaciones dejaron entre los diez primeros a tres españoles (El Bulli, Arzak y Mugaritz, además de un francés, un monegasco, un londinense, dos americanos y un australiano). Ferrrán Adriá, con El Bulli, fue elegido el mejor restaurante del mundo, un galardón más a sumar al impresionante palmarés del genial catalán, artífi ce de la cocina más sorprendente e innovadora del planeta. Con él, otros chefs nacionales, además de los citados, protagonizan una revolución culinaria que está en boca de todos: los hermanos Roca, en el gerundense Celler de Can Roca; Dani García, en el Calima de Marbella; Quique Dacosta, en El Poblet, en Denia; Joseán Martínez Alija, en el Guggenheim de Bilbao..., una lista a la que podrían sumarse muchos otros. Cualquiera de ellos merecen un viaje.