Eslovenia, el país donde la Navidad es un cuento de hadas

Idílicas, entrañables y divertidas. Así son las fiestas en este rincón del corazón de Europa

Noelia Ferreiro
 | 
Foto: kasto80 / ISTOCK

No hay otro lugar al que le sienten mejor estas fechas que este hermoso país del corazón de Europa. En Eslovenia la Navidad es un cuento de hadas. Desde los picos blancos de los Alpes Julianos hasta la costa adriática de inspiración veneciana, desde los enclaves rurales entre lagos y cuevas hasta la vanguardia urbana de la capital. Todo en Eslovenia queda invadido por el espíritu de unas fiestas que se conciben de manera cálida y familiar.

kasto80 / ISTOCK

Luces y mercadillos, cánticos junto a la chimenea, aroma a galletas de canela. Hasta aquí como en muchos otros lugares. Pero también la navidad eslovena se distingue por los múltiples eventos culturales que salpican pueblos y ciudades, por la llegada de simpáticos personajes que son únicos en el mundo y por un ambiente festivo aliñado, cómo no, con una deliciosa gastronomía.

Tradición y desparrame

Lo primero se percibe con la estampa más clásica de estas fiestas, la que llega acompañada de un manto de nieve y empapada de melancolía, la de los belenes vivientes, la congregación familiar, la mesa repleta de dulces elaborados por la abuela. Y lo segundo se palpa en la alegría que destila cada uno de los rincones del país, que invitan a la animación festiva. Eslovenia también vive la Navidad de puertas afuera con un jugoso programa de acontecimientos al aire libre que congrega a los ciudadanos. Desde conciertos de rock a teatro callejero, pasando por espectáculos de circo.

AzmanL / ISTOCK

Especialmente en la caital, Ljubljana, donde el alumbrado navideño es de los más extravagantes de Europa. Nada de abetos y repetitivas figuritas de papá Noel. Lo que priman son las galaxias, los planetas y las lunas que brillan en el cielo. Una iluminación que, junto al mercadillo del casco antiguo (catalogado entre los diez mejores del Viejo Continente), distinguen a esta ciudad de mentalidad germánica pero espíritu mediterráneo.

kasto80 / ISTOCK

Los hombres buenos

Que la Navidad es para los niños es algo que en Eslovenia saben muy bien. Porque es tradición que estos reciban por estas fechas nada menos que tres visitas. Las de tres ‘hombres buenos’ cargados de regalos. San Nicolás es el primero en llegar, el 5 de diciembre, acompañado de ángeles y demonios (krampuses los llaman) para recompensar o asustar a los pequeños según hayan sido buenos o malos.

kasto80 / ISTOCK

Los hombre buenos llegan a todos los rincones del país. Hasta los más remotos como Maribor, una encantadora ciudad de la región de Estiria, al noreste, que recuesta su casco antiguo a lo largo del río Drava. Aquí, año tras año, se aguarda a la celebración de Magical December, una agenda que llega cargada de eventos culturales, que permite patinar sobre hielo en una pista del centro y que culmina con la fiesta de Año Nuevo en la plaza más grande de Eslovenia.

gaspr13 / ISTOCK

Héroes, hadas y campanas de los deseos

Creativa y hermosa es también la navidad en  Celje, otra deliciosa población atrapada en el tiempo donde las calles se inundan de héroes y hadas que invitan a los más pequeños a participar en sus aventuras. Y por supuesto al lago de Bled, al noroeste, probablemente el hito más popular. 

borchee / ISTOCK

Este emblemático escenario acoge el pesebre más grande del país, mientras recrea la bella leyenda de la campana de los deseos hundida en sus aguas esmeraldas. Y en la cueva de Postojna, un prodigio de pasajes y galerías que dibujan una catedral subterránea, tienen lugar recitales navideños y el famoso belén viviente.