Lo que esconde la Medina de Tánger
El casco antiguo de Tánger es uno de los atractivos turísticos por excelencia y es que sus calles que nos descubren la cultura de la ciudad.

La Plaza del 9 de abril de 1947 / Nico Tondini/Robert Harding World Imagery/Corbis
Pasear entre las murallas de la Medina de Tánger es descubrir la historia de la ciudad sin necesidad de museos ya que en sus calles permanece una cultura propia que se puede apreciar en la arquitectura de sus edificios.
La ciudad de Tánger ha sido tradicionalmente, por su ubicación, un lugar de interés para las diferentes culturas que han intentado controlar el tráfico marítimo entre el Atlántico y el mar Mediterráneo. Esto ha hecho de la Medina lo que es hoy día.
Los primeros restos arqueológicos datan de la época púnico-romana y se encuentran en el Gran Zoco y en los Jardines de Mendubia. Por otra parte, el Kasbah o "vieja ciudad" se encuentra fuertemente influenciada por el legado de culturas como la portuguesa, española o francesa y su actual estética fue parte de la ocupación lusa que tuvo lugar entre los siglos XV y XVII.
El acceso a la Medina, aún hoy sigue amurallada, se puede realizar a través del Gran Zoco, una de las zonas más turísticas y con aspecto cierto aspecto moderno donde el visitante podrá encontrar todo tipo de artículos. El aspecto del Gran Zoco se contrapone al del Zoco Chico, donde se halla la verdadera esencia marroquí y donde la artesanía y la gastronomía tradicional están a la orden del día.
Ambos zocos están unidos por la Plaza del 9 de abril de 1947 que toma su nombre de la fecha en el que el sultán Mohammed V pronunció su famoso discurso sobre la independencia de Marruecos. Esta plaza es uno de los puntos neurálgicos y de encuentro de la ciudad.
En esta plaza se levanta la Gran Mezquita que destaca por su color verde oscuro. Aunque data de 1684 este templo ha sido ocupado y reinventado por las diferentes civilizaciones que han ocupado el territorio. De esta manera, nació como mezquita, se reconvirtió en Catedral durante la época portuguesa y, en el siglo XIX, fue reconstruida casi totalmente en estilo alawita, reconvirtiéndose de nuevo en mezquita. De hecho se cree que este edificio fue ocupado por los romanos ya que se han encontrado restos de un capitolio romano y de un antiguo templo dedicado a Hércules.
Por último, al oeste de Tánger se halla la Kasbah o "vieja ciudad". Aquí, encontraremos calles estrechas y casas típicas marroquíes, además del Dar el Makhzen, antiguo palacio del gobernador. Construido por orden de Mulay Ismail en el siglo XVII, actualmente alberga el Museo de Artes Marroquíes donde se pueden contemplar una gran variedad de objetos valiosos.
- El país más completo de América que puedes recorrer en dos semanas: ciudades coloniales, una selva llena de tesoros arqueológicos y playas del Caribe
- Los astronautas de la NASA coinciden desde hace décadas: es el lugar más hermoso de la Tierra visto desde el espacio, y sus aguas se reconocen a 400 kilómetros de altura
- El mejor país para jubilarse es un paraíso en medio del Mediterráneo con miles de kilómetros de costa y 250 días de sol al año: barato y con 20 sitios declarados Patrimonio de la Humanidad
- Jacques Cousteau lo bautizó como “el acuario del mundo” y la Unesco le dio la razón: el mar con un tercio de los mamíferos marinos del planeta y cientos de especies que no existen en otro sitio
- Hay una pequeña Andalucía en mitad del golfo pérsico y se encuentra en una ciudad que tienen que visitar todos los amantes de la arquitectura
- Le preguntaron si veía algo al asomarse a este hallazgo egipcio y su respuesta pasó a la historia: 'Sí, veo cosas maravillosas
- La ciudad más bonita del mundo en Navidad está a 2 horas de España: tiene 6 mercadillos de cuento y calles con canales
- Zahi Hawass, el arqueólogo más mediático del mundo, lleva 30 años desmontando el mito más famoso de Egipto: “Quienes las construyeron no eran esclavos”