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La escapada de primavera favorita de la aristocracia española: arquitectura Belle Époque, hoteles que fueron palacios imperiales, un casino frente al mar y una icónica pasarela de hierro construida por Eiffel

Aunque es una meca para el surf internacional, Biarritz es conocida entre las clases altas por su estilo de vida señorial y relajado y sus magníficos atardeceres.

Es uno de los destinos más espectaculares y bonitos del mundo.

Es uno de los destinos más espectaculares y bonitos del mundo. / Istock

Cuando llega el buen tiempo, la mente viaja enseguida a destinos del sur de España, como si fueran los únicos posibles de garantizar una escapada de primavera perfecta. Sin embargo, más al norte de nuestro país, ya en Francia, hay lugares idílicos con temperaturas suaves, grandes playas, acantilados frente al mar y balnearios de aguas termales perfectas para descubrir en estos meses del año.

Es uno de los destinos más elegantes de toda la costa vasca.

Es uno de los destinos más elegantes de toda la costa vasca. / Istock

Y no es nuevo. De hecho, la aristocracia europea ya puso sus ojos en uno de los destinos más elegantes de toda la costa cántabra. Ese rincón ubicado junto al mar y los Pirineos, en el suroeste de Francia no puede ser otro más que Biarritz, la ciudad más bonita del Pays Basque (o País Vasco francés, en español).

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Redacción Viajar

El destino favorito de la Belle Époque

Fue a comienzos del siglo XIX cuando Biarritz se convirtió en un gran retiro de vacaciones; eran tiempos de la Belle Époque, y la aristocracia europea lo eligió para levantar ahí sus grandes residencias, majestuosos palacetes que han llegado hasta nuestros días prácticamente intactos. 

No es de extrañar que siga siendo el destino favorito de la aristocracia.

No es de extrañar que siga siendo el destino favorito de la aristocracia. / Istock

Villa Belza es una de ellas. llama la atención precisamente por su estilo atípico, levantada en clave de fortaleza imperial frente al mar. Se construyó en 1895 por parte de un rico empresario francés; casi tres décadas después, se convertiría en un restaurante ruso, cuyos clientes eran miembros de la alta burguesía y nobleza rusa de veraneaba en Biarritz, además de punto de encuentro de la realeza europea, convirtiendo a este lugar en epicentro de galas y fiestas de nivel. 

La historia que hay detrás de esta villa es preciosa.

La historia que hay detrás de esta villa es preciosa. / Istock / Jean-Luc Ichard

La historia quiso después que cayera en manos de los alemanes en tiempos de la II Guerra Mundial y hasta que sufriera varios incendios; pero incluso así ha podido llegar hasta el día de hoy , convertido en uno de los monumentos más emblemáticos de Biarritz hoy en día. No es de extrañar que la villa esté inscrita hoy en la "Zona de Protección del Patrimonio Arquitectónico Urbano y Paisajístico".

El hotel más bonito del mundo

De aquella época es también el fastuoso Hôtel du Palais, esa joya de la hotelería internacional de lujo (y único Palanca de France situado en la costa atlántica). Se construyó como palacio a mediados de los años 50 del siglo XIX, por parte de Napoleón III a petición de su mujer, Eugenia de Montijo, precisamente en recuerdo a los veranos que pasaba con su familia en Biarritz. 

El flamante Hôtel du Palais.

El flamante Hôtel du Palais. / Istock / Jean-Luc Ichard

No es de extrañar que este lugar se convirtiera de manera casi natural en punto de encuentro de la realeza europea y de personajes ilustres del momento, desde escritores como Hemingway, a actores de Hollywood como Gary Cooper y hasta emperatrices como Sisi de Austria. 

Ubicado frente al mar, el histórico hotel tiene vistas privilegiadas de otros rincones emblemáticos de Biarritz, como el faro, construido en 1834. Con 73 metros de altura, es un gran mirador de la costa rocosa del país Vasco Francés y las Landas; eso sí, quien quiera contemplar las vistas solo tendrá que ascender 248 escalones.

El histórico faro, al fondo de la Grande Plage.

El histórico faro, al fondo de Le Grande Plage. / Istock

Más fácil es llegar hasta la roca de la virgen o Rocher de la Vierge (Roca de la Virgen). Es un islote situado junto al Musée de la Mer (ese edificio también Art decó que esconde el aquarium de Biarritz) y la playa del puerto viejo, a la que se accede mediante una pasarela de hierro forjada en los talleres de Eiffel en 1887. 

Más de seis kilómetros de playas

Si de algo puede presumir la Costa Vasca es de su franja litoral, más de seis kilómetros de arenales dorados frente al Atlántico. Y uno de los más famosos e icónicos es Le Grand Plage, la playa central de la ciudad. Además de ser la playa favorita para el baño, es el lugar donde se reunía aquella nobleza europea; eso explica que toda la franja esté flanqueada por palacetes, hoteles y hasta el casino, otro de los grandes emblemas de Biarritz. 

La playa que concentra los grandes hitos históricos y arquitectónicos de Biarritz.

La playa que concentra los grandes hitos históricos y arquitectónicos de Biarritz. / Istock / gaul

Este era un lugar de pura contemplación, y diversión. De ahí que el Casino Barrière también esté en esta parte de la ciudad. Un majestuoso edificio (declarado Monumento Histórico) que, por fuera, presenta un acentuado estilo Art Decó que inevitablemente nos hace pensar en aquellos tiempos de ocio y pura diversión frente al mar.