Escapada de dos días a Lisboa

La capital lusa es perfecta para una escapada de fin de semana. Aunque no se puede conocer a fondo, sí lo imprescindible.

Foto: Keren Su/Corbis

Cualquier época del año es perfecta para visitar Lisboa, esa ciudad encantadora en la que siempre hay algo nuevo que ver. Un fin de semana cualquiera se convierte en el tiempo perfecto para conocer la capital portuguesa.

La visita comenzaría subiendo a bordo del famoso tranvía número 28 hasta la Plaza del Comercio o Terriro do Paço. Aquí el Arco de Rua Augusta, abierto al público el pasado mes de agosto y la estatua ecuestre de D. José I son los protagonistas.

Saliendo de la plaza a través del Arco se llega a la Rua Augusta, la calle principal de La Baixa, uno de los barrios más céntrico e importante de Lisboa. En un paseo el visitante se encontrará con algunas de las plazas y calles más emblemáticas de Lisboa como la Plaza de los Restauradores, por la que se puede acceder a la Avenida da Liberdade, que desemboca en la Plaza del Marqués de Pombal.

Al lado de la Plaza de los Restauradores, la Plaza del Rossio es, para algunos, una de de las más animada de la ciudad y el lugar de cita de lisboetas y turistas. También, en La Baixa, el Elevador de Santa Justa, ofrece unas increíbles vistas de la ciudad. Su estructura de 45 metros de altura recuerda a la Torre Eiffel.

Nadie puede irse de Lisboa sin visitar Belém, el barrio más famoso de la ciudad y donde se encuentra el Monasterio de los Jerónimos, con su Iglesia y Claustro, y la Torre de Belém. En él también encontrarás el Monumento a los Descubrimientos, el Puente 25 de Abril, y por supuesto, sus deliciosos pastelitos.

Y para finalizar el primer día de visita, el Parque de las Naciones acoge un espacio multifuncional en el que visitante puede disfrutar del Oceanário, presenciar espectáculos, pasear, o admirar la magnífica belleza del río Tajo y del Puente Vasco de Gama, el más largo de Europa.

El segundo día puede comenzar a 30 kilómetros al oeste de Lisboa, en Cascais, un pintoresco y pequeño pueblo de pescadores con hermosas playas, ideales para practicar surf y otros deportes acuáticos. Uma vila encantadora e pitoresca a cerca de 30 km a oeste de Lisboa, junto ao Estoril,

Muy cerca,Sintra es una villa lusa de fama internacional por su belleza, sus múltiples palacios, sus bosques naturales y sus playas de arena dorada. El Palacio da Pena parece directamente sacado de un cuento y es que por algo fue elegido como una de las Siete Maravillas de Portugal. Dividido en cuatro áreas -murallas exteriores, convento, patio de los arcos y zona palaciega- su punto más alto ofrece una gran panorámica sobre sus paisajes.

De vuelta a Lisboa, Mafra es conocida por su rico patrimonio histórico, especialmente por su convento barroco, construido por D. João V en el siglo XVIII, y la Iglesia de Santo André, edificada entre los siglos XIII y XIV.