La ermita más espectacular del mundo es un faro brutalista de más de 300 metros en medio del desierto: de hormigón y cristal, está inspirada en el Empire State de Nueva York

No es solo una capilla: es la primera estructura contemporánea que se construyó como iglesia católica.

Brutalismo de más de 300 metros de alto en medio del desierto de EEUU: así es la capilla más bonita del mundo
Brutalismo de más de 300 metros de alto en medio del desierto de EEUU: así es la capilla más bonita del mundo / Istock

Cuatro paredes de hormigón y una cruz que se clava literalmente en la roca rojiza del desierto en el corazón de EEUU al tiempo que parecen elevarse hasta el cielo en una clara alegoría del contacto con Dios. Así de sorprendente (incluso para los no creyentes) es la capilla más impactante del mundo

La increíble historia de la capilla de hormigón y cristal que hay en medio del desierto de Arizona.

La increíble historia de la capilla de hormigón y cristal que hay en medio del desierto de Arizona.

/ Istock

Qué hace un edificio de esas características en medio del desierto es posiblemente la gran pregunta que uno se hace cuando se encuentra, casi sin querer, con este edificio. Una construcción de lo más racionalista, brutalista y monumental que nos lleva directos al mejor diseño de los años 50

Adriana Fernández

Estamos en las colinas rojizas de Sedona, en el desierto de Arizona, esa inmensa extensión de rocas y arena que ocupa buena parte del mapa de oeste de EEUU, entre Phoenix, Las Vegas y San Diego. 

Ahí es donde se levanta esta capilla, Chapel of the Holy Cross, una capilla católica que se eleva más de 76 metros de altura (unos 250 pies, que dirían los americanos), pero que emerge desde un muro que supera los 300 metros (más de mil pies). Eso hace que parezca estar suspendida, casi en sentido literal, del cielo y las nubes, al tiempo que la cruz de la fachada.

Como un rascacielos en medio del desierto.

Como un rascacielos en medio del desierto.

/ Istock

Como el Empire State de Nueva York

La capilla de la Santa Cruz de Sedona se construyó en 1955 gracias al empeño de una artista y ganadera del vecino municipio de Oak Creek (a unos 16 kilómetros). Todo comenzó unos cuantos años antes, en 1932, cuando Marguerite Brunswig Staude tuvo una visión recurrente de una cruz en el recién estrenado Empire State Building de Nueva York (recordemos que cuando se construyó, en 1930, era el edificio más alto del mundo, y lo siguió siendo durante más de 40 años).

Durante más de 25 años, Marguerite se obsesionó con la idea de levantar una catedral en clave de rascacielos en Europa, y le pidió ayuda al arquitecto americano del momento, Frank Lloyd Wright, una de las figuras clave de la arquitectura de vanguardia. Sin embargo, el estallido de la Segunda Guerra Mundial truncó el sueño de Marguerite. Eso hizo que la capilla se construyera finalmente en EEUU, y no en Europa.

Lleva la firma del arquitecto americano de vanguardia Frank Lloyd Wright.

Lleva la firma del arquitecto americano de vanguardia Frank Lloyd Wright.

/ Istock

Si por fuera es impresionante (la cruz roja que se clava en las rocas se ve desde killómetros de distancia en Sedona), las vistas desde el interior de la gran cristalera que cubre la fachada no se quedan atrás. “Muchos visitantes afirman que aquí se sienten invadidos por una sensación de serenidad y paz. Al peregrinar a la Capilla, algunos afirman tener visiones al contemplar el horizonte”, señalan desde la institución. 

El Instituto Americano de Arquitectos le otorgó el Premio de Honor a esta capilla de vanguardia en 1957, convertida en la primera estructura contemporánea construida como iglesia católica. Una construcción que la propia Marguerite calificó de obra de arte con un atractivo universal, más allá de su función católica. “Sus puertas estarán siempre abiertas a todos, sin importar su credo”, llegó a decir. 

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