Eritrea, un lugar distinto de África

Luis Pancorbo

Eritrea no puede estar más lejos de los cansinos clisés de un África llena de leones. Es un rincón áspero de la vieja Abisinia, el primer punto de desembarco de los italianos en 1869, cuando fue pionera la compañía naval Rubattino en el puerto de Assab. Desde entonces Eritrea fue la colonia preferida de Roma para montar a partir de ella su conquista de Etiopía. Eso, sumado a la Somalia de Mogadiscio, es lo que daría a Roma un nuevo imperio. Sueños vanos, fasces alicaídas. Todo ello quedó aplastado por los ingleses en la Segunda Guerra Mundial. La altitud y sequedad de su interior hacen de Eritrea un país con escasos recursos.