Época de cosecha: descubrimos Laguardia y su mar de viñedos

El momento justo para conocer la capital de la Rioja Alavesa

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: MediaProduction / ISTOCK

A muy poca distancia de Logroño, más cerca de la capital riojana que de la ciudad de Vitoria - a cuya provincia pertenece -, se encuentra la población de Laguardia, una localidad del sur de Álava que se sitúa en una elevación del terreno desde cuya privilegiada posición alcanza a dominar extensos paisajes plagados de viñedos con las sierras al fondo.

Capital de la Rioja Alavesa, esta villa medieval integrada dentro de la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España es un verdadero tributo al vino. Su rico patrimonio preservado entre murallas nos invita a conocer un precioso pueblo bajo cuyas calles encontraremos también buenos motivos para visitarlo.

Trazas medievales con mucha historia

Para remontarnos a los orígenes de Laguardia como poblado tenemos que viajar en el tiempo hasta el siglo X, cuando un castillo custodiaba estos valles del Reino de Navarra. Un importante enclave defensivo que constituyó uno de los mejores baluartes de la zona y que fue convirtiéndose con el devenir de los siglos en una próspera villa.

Laguardia | Ruben Pines Reboredo / ISTOCK

Las robustas murallas que la rodeaban aún pueden ser parcialmente observadas en la actualidad y son una de las construcciones más destacadas de la localidad, protegiendo además el casco histórico del acceso rodado y creando una atmósfera de tranquilidad para pasear por sus calles. Murallas que también nos reservan otras partes de la antigua fortificación como las cinco puertas que aún se mantienen en pie o ciertas torres -alguna convertida en campanario -.

Calles de Laguardia | Eloi_Omella / ISTOCK

Este carácter defensivo también se deja notar en algunas de las iglesias que se levantan entre las casas, con ejemplos sobresalientes como la de Santa María de los Reyes, famosa por su bellísimo pórtico policromado - uno de los más relevantes de España -.

Iglesia de Santa María de los Reyes | IVANVIEITO / ISTOCK

Mientras, la Plaza Mayor con su curioso reloj carrillón actúa como centro neurálgico de la vida del pueblo, así como las tres calles principales que atraviesan la población, que en temporada alta se ven nutridas de personas que las transitan mientras visitan el rico patrimonio de estas y otras vías empedradas que las atraviesan, las cuales cuentan con la presencia de múltiples edificios de bella factura y una gran historia tras de sí, como ocurre con la Casa de la Primicia, la más antigua del pueblo con sus más de quinientos años a sus espaldas.

Todos ellos motivos más que suficientes para haber sido incluida dentro de la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España.

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La capital de la Rioja Alavesa

Cuando hace siglos Laguardia pierde su valor defensivo y comienza a cobrar importancia como villa se da un auge del comercio del vino, que a partir de este momento se convierte en su motor económico y en su seña de identidad.

Viñedos | AlbertoLoyo / ISTOCK

Es precisamente de esta época de la que proceden la gran mayoría de las bodegas excavadas bajo las calles de la población. Los corredores subterráneos que la recorren son uno de sus mayores atractivos turísticos y representan una de las más evidentes muestras de la importancia que la cultura del vino tiene en este lugar.

No obstante, Laguardia es hoy en día considerada como la capital de la Rioja Alavesa, con producciones considerables de caldos de la Denominación de Origen Calificada Rioja. Aquí, la viticultura y la enología se han convertido en una forma de vida que impregna en gran medida la imagen de la localidad hacia el exterior.

Viñedos | manuocen / ISTOCK

Esta cultura es fácilmente visible al llegar por carretera al pueblo mientras dejamos a ambos lados del trayecto extensos campos repletos de viñedos y numerosas bodegas de diseños vanguardistas. Un mar de viñedos - como se suele conocer popularmente - que puede ser observado en toda su magnitud desde la elevación sobre la que se asienta la villa, especialmente desde puntos estratégicos como El Collado, en el flanco norte de la población, desde donde se dominan unas vistas panorámicas que atraen a un numeroso público durante la estación otoñal, cuando los campos se tiñen de tonalidades rojizas.