Al borde del mundo: las enigmáticas Haida Gwaii, las Galápagos del norte

El reino mágico espera en el Pacífico Norte

José Miguel Barrantes Martín
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Foto: cnicbc / ISTOCK

El oeste de Canadá, frente a las aguas del Pacífico Norte. Un remoto archipiélago frente a las costas continentales de la Columbia británica aparece ante nuestros ojos. Se trata de Haida Gwaii, un conjunto de islas que se bate entre varios mundos, conservando espacios protegidos que permanecen intactos desde la Edad del Hielo. Un territorio aislado en el que reina la mágica cultura del pueblo Haida y sus magníficas representaciones en forma de Tótems declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Haida Gwaii, Canadá | Jean-Claude Caprara / ISTOCK

Descubrimos este rincón del mundo donde la naturaleza nos habla de tú a tú y nos maravilla con sus especies únicas que han motivado que las islas de Haida Gwaii se conozcan como «las Galápagos del norte».

El reino de los Haida

Aunque un español, en el último cuarto del siglo XVIII, visitó por primera vez estas islas, fue un inglés quien unos años después reconoció oficialmente estas tierras bajo la denominación de islas de la Reina Carlota, la esposa del rey Jorge III – nombre que conservaron hasta ya entrado el siglo XIX -. A partir de ese momento, la llegada de más europeos y su legado en forma de enfermedades en este territorio esquilmó la población local que habitaba el lugar desde mucho tiempo atrás, reduciendo su número de varios miles a unos pocos centenares en la actualidad.

Haida Gwaii, Canadá | milehightraveler / ISTOCK

El pueblo Haida, originario de estas islas, basaba su subsistencia a partir de la pesca, la caza y la recolección, siendo asimismo grandes artesanos de la madera, como se ha mostrado en dos de los elementos más representativos de sus gentes: las canoas y los tótems. Estos últimos son la cara más visible de una cultura que ha sido tardíamente reconocida y valorada. Afortunadamente, ejemplos como la declaración en 1981 como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco de la aldea SGang Gwaay Llanagaay – conocida como Ninstints -, han puesto en valor a este pueblo nativo. Allí, los tótems haida se levantan como grandes obras de arte preservadas a pesar del clima especialmente húmedo de la zona.

Haida Gwaii, Canadá | milehightraveler / ISTOCK

El nombre de Haida Gwaii es un guiño de reconciliación de la nación canadiense que fue instaurado oficialmente en 2010, borrando así las heridas de un pasado colonial que estuvo a punto de exterminar su cultura por completo, tal y como hace visible el hecho de que menos de un centenar de nativos hablen hoy en día la lengua haida.

En el borde del mundo

«El borde del mundo». Así de claro se muestra el slogan turístico del archipiélago. Una afirmación que, aunque evidentemente no se corresponda con la realidad geográfica, es cierto que evoca perfectamente la esencia y la naturaleza de estas tierras remotas que han permanecido aisladas durante muchísimos siglos. Y aún hoy conserva esa personalidad a pesar de la presencia de poblaciones diseminadas por las islas que integran este territorio.

Haida Gwaii, Canadá | milehightraveler / ISTOCK

Haida Gwaii es un rincón del mundo en el que no es posible encontrar ciertos elementos a los que estamos acostumbrados normalmente, como restaurantes de comida rápida, cadenas hoteleras… Por el contrario, se trata de un archipiélago impregnado de la cultura slow, basado en el contacto directo con la naturaleza salvaje de las islas y la experiencia de recorrer sus áreas protegidas.

Los más de 10000 kilómetros cuadrados que conforman las 1884 islas e islotes presentes en estas aguas de Norteamérica encierran ecosistemas únicos, donde la alta humedad es omnipresente y se traduce en bosques frondosos cargados de verdor donde habitan numerosas especies, algunas tan icónicas como el oso negro o el águila de cabeza blanca. Bosques vírgenes que se combinan con extensas playas y una gran riqueza oceánica, con amplias colonias de leones marinos y la presencia de orcas, ballenas y delfines.

Haida Gwaii, Canadá | Kimberly Nesbitt / ISTOCK

El complicado acceso al archipiélago, su aislamiento, el hecho de haber permanecido intacto durante tanto tiempo y su diversidad animal y vegetal, con especies endémicas, han hecho que se acabe conociendo popularmente como «la Galápagos del norte».

El Parque Nacional Gwaii Haanas, la Reserva Nacional Marina o el Parque Provincial Naikoon son los mayores baluartes de esta naturaleza virgen, mientras que toda la herencia Haida, los innumerables yacimientos arqueológicos y las aldeas perdidas se conjugan a la perfección para asombrarnos con lugares auténticos y salvajes donde los elementos del mundo moderno brillan por su ausencia.

Haida Gwaii, Canadá | cnicbc / ISTOCK

Las islas principales, la de Graham y Moresby, así como otras más pequeñas como la de Anthony, son la cara más visible de un archipiélago que ha podido preservar su integridad ecológica intacta en muchos de sus espacios desde hace miles de años.