En Danubio serbio en bicicleta

Reservas naturales, montañas, pueblos tradicionales, calderas, acantilados y fortalezas es lo que se puede descubrir en esta ruta aptas para ciclistas.

Foto: ISTOCK

La "Ruta Euro Velo Seis", es una ruta ciclista que conecta el Atlántico con el Mar Negro y que está señalizada con postes indicadores según los estándares de la Federación Ciclista Europea. Esta ruta, en Serbia, comienza en la reserva natural de la ribera alta del Danubio donde humedales y vegetación selvática crean un paisaje perfecto.

En su camino hacia el este, esta ruta pasa por las poblaciones de Backa Palanka, un pueblo de ambiente agradable y relajado, y la ciudad de Novi Sad que, con su Fortaleza de Petrovaradin, es la joya cultural e histórica del norte de Serbia. En este punto, los ciclistas podrán visitar la montaña Fruska Gora, salpicada de monasterios.

Esta ruta continúa hasta llegar a Sremski Karlovci, una parada imprescindible antes de afrontar la subida a uno de los tres puertos de montaña por los que transcurre la ruta: 4,5 km de longitud y 180 metros de desnivel. Al otro lado espera Belgrado, capital del Serbia y desde donde se pondrá rumbo hacia la reserva natural de Deliblato Sands, uno de los tesoros naturales protegidos de Serbia, reforestado durante el reinado de la emperatriz austrohúngara María Teresa.

La siguiente parada de esta ruta por el Danubio de Serbia es el pueblo de Stara Palanka y su fortaleza. Aquí, un ferry cruzará a los ciclista de orilla para continuar el camino por el parque nacional de la Garganta de Djerdap, un tramo de 120 kilómetros que une la población de Golubac con la presa hidroeléctrica de Djerdap y que se considera uno de los más bonitos de la ruta. Tras la Garganta de Djerdap, en el pueblo de Golubac no hay que perderse la majestuosa fortaleza homónima, construida a principios del siglo XIV.

Muy cerca, a unos 40 km, el yacimiento arqueológico y museo de Lepenski Vir espera al viajero con restos de más de 8.000 años de antigüedad, lo que los convierte en las muestras más antiguas de escultura artística en Europa. Tras él, la subida de un segundo puerto de montaña se ve recompensado por un descenso junto al Danubio en el que se cruzan los cañones Pequeño y Gran Kazan, donde la distancia entra las paredes apenas supera los 150 metros.

El tercer puerto de montaña llevará al ciclista a las ciudades de Kladovo y Negotin, tras las que se encuentra la frontera con Bulgaria y el fin del viaje.