El Rhin, las cataratas de Europa

Foto: Eduardo Grund

Impresionado por el sonido de las cataratas del Rhin, Goethe escribió en 1797 en su diario personal que los saltos de agua de Rheinfall, los más grandes de Europa, eran "las fuentes del océano". Al célebre escritor y científico alemán le habían impactado sobremanera la velocidad y la violencia de las aguas a su paso por esta zona del alto Rhin, situada entre las localidades de Neuhausen am Rheinfall y Laufen-Uhwiesen, a cuatro kilómetros de Schaffhausen, en el norte de Suiza, en la frontera germana. Y no es de extrañar que tuviera tal percepción porque ese cauce de 150 metros de anchura, con una caída de 23 metros, sigue cautivando hoy a los turistas que se acercan a este emblemático punto por el que fluye una media de 600.000 litros de agua por segundo.