El Pirineo de Girona en invierno

Nieve, naturaleza, patrimonio, cultura y gastronomía es lo que ofrece el Pirineo de Girona para la nueva temporada de otoño-invierno.

Foto: ISTOCK

El otoño ya está aquí y con él el Pirineo de Girona se engalana para ofrecer una temporada de invierno repleta de actividades con las que disfrutar de la naturaleza y el aire libre. Entre las novedades destacan la unión de las comarcas del Ripollès, la Garrotxa y el Alt Empordà a través de una red de caminos de 2.500 km llamada Itinerànnia y el sendero circular y autoguiable que conecta los monasterios de la sierra Cavallera. También son novedad el Ecomuseo de la Vall d''en Bas y el Espacio Ceretània que muestra la evolución de la Cerdanya desde hace 18.000 años en el construido en la zona del yacimiento ibero-romano del Casstellot.

Es en la Cerdanya donde se encuentra el valle alpino con más horas de sol de Europa, un entorno único que se une en belleza al paraje natural de interés nacional de la Albera y a los otros cinco parques naturales que conforman el Pirineo de Girona. Para disfrutar a fondo de la zona, los más aventureros pueden realizar vuelos en globo, excursiones a pie, en bicicleta de montaña o a caballo e, incluso, vuelos en parapente, escalada y descenso de barrancos, entre otras actividades.

Y con la llegada del invierno, no hay que olvidarse del esquí. El Pirineo de Girona cuenta con cuatro estaciones de esquí alpino -La Molina, Masella, Vallter2000 y Vall de Núria- y una de esquí nórdico -Guils Fontanera-.

Pero no todo es naturaleza y deporte. El Pirineo de Girona cuenta entre sus municipios con importantes muestras del arte Románico, como el monasterio benedictino de Santa María, y con una riqueza etnológica y gastronómica premiada en forma de estrella Michelín - Restaurante Fonda Xesc, del chef Francesc-.