El Golden Horseshoe de Ucrania

La ciudad ucraniana de Lviv cuenta con tres impresionantes castillos:Olesko, Pidhirtsi y Zolochiv.

Foto: Ivan Vdovin/FotoS.A./Corbis

La zona occidental de Ucrania guarda una abundante historia medieval entre los antiguos castillos y sus murallas inexpugnables, de hecho, muchas compañías de viajes ofrecen a sus clientes un tour por el "Golden Horseshoe", un triple anillo de castillos situados en los alrededores de Lviv.

El primero de ellos es el Castillo Olesko, situado en el pueblo de homónimonombre. Sus primeros registros históricos datan del siglo XIV cuando el Papa Bonifacio IX ofreció esta construcción como regalo al príncipe Trojden Yuriy que ocupó el trono del Principado de Galitzia-Volynia.

El castillo fue destruido varias veces pero siempre lo reconstruían de las ruinas cambiando de su aspecto hasta que finalmente, en el siglo XVII, fue restaurado al estilo renacentista italiano. Ahora alberga en su interior la Galeríade Arte de Lviv donde se pueden contemplar cerca de 500 piezas de arte entre pinturas, esculturas, colecciones de muebles antiguos, armas, tapices y objetos cotidianos de la época.

La segunda corona del "Golden Horseshoe"es Pidhirtsi, de estilo renacentista que data de mediados del siglo XVII. Más que un castillo se trata de un palacio rodeado por una fosa. En el siglo XVIII, se añadió una planta más a la construcción, así como otros edificios a su alrededor. Estos están formados por un conjunto arquitectónico formado por un albergue destinado a los mozos que servían acomodado con una fonda y una taberna, la iglesia barroca de San José y un parque diseñado al estilo italiano. Durante la época soviética de Ucrania el palacio se usó como hospital para los enfermos de tuberculosis.

El tercer castillo es el de Zolochiv, fue construido como ciudadela en 1634 por el padre del futuro rey polaco Juan III Sobieski y cuenta con dos edificios. El primero es un palacio renacentista que se convirtió en residencia de la familia real y el segundo es el palacio chico, construido por Juan Sobieski, rey de Polonia, para su esposa.

Con la llegada de los soviéticos el castillo pasó a ser una cárcel donde torturaron a muchas personas. Años después se convirtió en colegio y tras la independencia de Ucrania se le ha reconocido como monumento histórico y se utiliza como museo donde se cuenta la historia del castillo.

En Zolochiv también se puede ver una exposición de los interiores originales del edificio, sus muebles medievales o una colección de copias de cuadros antiguos. Además cuenta con una serie de escudos de los siglos XVII y XVIII, trofeos de caza, o una recopilación de obras de arte oriental.

// Outbrain