El fin del mundo tiene nombre: Ushuaia

Hace casi cinco siglos un grupo de exploradores europeos divisaban sobre las costas el Nuevo Mundo fuegos dispersos y grandes columnas de humo como consecuencia de las fogatas de los nativos. Quizás esta fue la razón por la que los conquistadores dieron a esta isla el nombre de Tierra de Humo que posteriormente paso a llamarse Tierra de Fuego.

Álvaro Espinosa Malagón

Hace casi cinco siglos un grupo de exploradores europeos divisaban sobre las costas el Nuevo Mundo fuegos dispersos y grandes columnas de humo como consecuencia de las fogatas de los nativos. Quizás esta fue la razón por la que los conquistadores dieron a esta isla el nombre de Tierra de Humo que posteriormente paso a llamarse Tierra de Fuego. Hoy en día como en antaño sus visitantes siguen quedando impresionados por este archipiélago formado por numerosos islotes e islas pequeñas, especialmente por la ciudad de Ushuaia.

Ushuaia es la capital de la Provincia de Tierra del Fuego por parte de Argentina. La ciudad a pesar de no ser muy grande, ofrece diferentes actividades gracias a su valioso y cuidado entorno natural. Una de las actividades más demandadas por parte de los turistas es navegar por el Canal de Beagle. Desde alta mar podremos ver una panorámica única de la ciudad, mientras nos adentramos en la Antártida Argentina, convirtiendo este recorrido en único.

Otra de las posibilidades es la de realizar una visita al Parque Nacional Tierra del Fuego, caracterizado por integrar paisajes de costa, bosque y montaña. Otro de los grandes atractivos de este lugar, son los profundos valles bañados por ríos y lagos alimentados por agua durante el periodo de deshielo.

El Lago Fagnano y Escondido es otra de las visitas clásicas, que permite conocer el entorno de la ciudad, y la belleza natural de la provincia. Los fuertes son los puntos panorámicos, y es ideal para los amantes de las fotografías ya que el cielo y la montaña se funden en una vista única. Un paisaje imponente, calmo, precioso, donde se respira tranquilidad y se siente la paz.

Para los amantes de la historia y las curiosidades, podremos visitar el Museo Marítimo y la famosa cárcel del Fin del Mundo. El primero nos dará una imagen las grandes proezas de los navegantes de aquellos confines. El segundo nos contará las historias de los hombres condenados a vivir en tal duras condiciones. Sus celdas además de presos comunes han albergado presos políticos, por lo que la visita está llena de curiosidades e historia. El pabellón que se conserva en sus condiciones originales da escalofríos, y se siente en carne propia lo que debe haber sido vivir allí en aquél entonces, en aquel lugar, en el fin del mundo.

Los amantes de los animales tienen una cita obligada en la Isla de los lobos, una reserva marina en la que se encuentran más de 15.000 lobos marinos nadando alrededor de los barcos de pesca y cerca de la lonja, esperando que arrojen los despojos del pescado.