El encanto de San Miguel de Allende

Merece la pena resaltar esta bellísima ciudad del Estado de Guanajuato no sólo por su rico patrimonio cultural y arquitectónico -"Compendio de elegancia plateresca, intensidad barroca y geometría sobria del neoclásico", en palabras de su presidente municipal-, sino también, y muy especialmente, por su agradable ambiente, una realidad que le ha valido la inclusión en la lista de los mejores veinte lugares del mundo donde retirarse. Primeros en descubrirlo, un manifiesto número de gringos forma ya parte de la comunidad sanmiguelense, y puede vérseles -claramente reconocibles- pululando entre el bullicioso y hospitalario ajetreo cotidiano.
Además, desde los años 30 del siglo XX ha promovido las bellas artes con tal intensidad, que se ha visto convertida en el centro más grande de galerías del país después de México D.F., atrayendo a un número creciente de artistas de todo el mundo hipnotizados por su luz, sus vibrantes colores, su pintoresca arquitectura y, sobre todo, por su agradable clima y su envidiable calidad de vida. Recorrer su apacible y reconfortante casco histórico -donde no hay un solo semáforo--, caminando por sus calles empedradas llenas de mansiones coloniales y hermosos templos, echando algún que otro vistazo a sus recoletos patios interiores con fuentes y flores, es comprobar que aquí no hay nada artificial. Pero a pesar de la lentitud de sus ritmos y de su inusitada tranquilidad lejos del estrés, no ha descuidado detalles como el de dotar al Parque de su Plaza Principal con conexión inalámbrica a Internet, y cuenta con una más que amplia infraestructura de hoteles y restaurantes de gran calidad. Con sólo 80.000 habitantes, esta pequeña ciudad se ha ganado una merecida reputación. Para ampliar información sobre sus múltiples encantos o conocer sus hoteles: www.sanmigueldeallende.gob.mx y www.sanmiguelhotels.com .