El Coliseo y el Partenón muestran zonas cerradas hace tres décadas

Dos significativas restauraciones del Coliseo de Roma y del Partenón de la Acrópolis de Atenas concluyen este verano. El gran monumento de la capital italiana permite acceder a nuevas áreas, como las galerías subterráneas, y el griego muestra su cara norte rehabilitada y completamente libre de andamios.

Rafael de Rojas

?Los dos monumentos más representativos del mundo clásico, el Coliseo de Roma y el Partenón de Atenas, coinciden este verano en el fin de sendas restauraciones que permitirán visitarlos como nunca antes. El Coliseo abre a finales de agosto, y sólo para pequeños grupos al principio, cinco sectores rehabilitados. Se trata de la arena, el hipogeo (las estancias subterráneas), las galerías del segundo y tercer piso y los altillos, que serán visitables por primera vez en décadas. La más llamativa de estas zonas es el hipogeo, el conjunto de galerías alrededor del que se distribuían las mazmorras para reos, gladiadores o fieras (leones, tigres...) que eran subidos en montacargas a la arena. Sólo será accesible un tercio de este espacio, en el que se han conservado de manera extraordina arcos, pilares y bóvedas. En cuanto a los altillos, que permitirán contemplar Roma a vista de pájaro, se han equipado con ascensores destinados a las personas discapacitadas. Además, hasta septiembre, el interior del Coliseo se ilumina los martes y sábados con luces que imitan a las antorchas originales para una visita nocturna que empieza a las 21 horas y está pensada para grupos de 10 a 12 personas. El anfiteatro romano, que fue construido en el siglo I, recibe seis millones de visitantes al año.

Por su parte, el Partenón de la Acrópolis de Atenas, en proceso de restauración desde los años 70, se puede ver sin andamios desde el pasado junio. En el monumento se pueden apreciar ahora ocho columnas rehabilitadas con elementos de mármol procedentes de la cantera original, situada en el Monte Pendeli, a las afueras de la capital. Las columnas, capiteles y ábacos se muestran sin las grapas de hierro y el cemento que se les había inyectado para apuntalar el conjunto. En la parte norte, seis metopas con esculturas de Fidias han sido sustituidas por copias. Las piezas originales se podrán visitar en el Museo de la Acrópolis, inaugurado hace un año. También han sido restauradas las columnas y el tejado de la galería oriental de los Propileos, construidos en el siglo V a.C. a la entrada del santuario.