El barrio de Neve Tzedek en Tel Aviv

Ir de compras y recorrer el barrio de Neve Tzedek es sumergirse en las entrañas del origen de Tel Aviv y saborear una zona que se reinventa día a día y donde la vanguardia convive con la intelectualidad y la historia.

Nani Arenas

Es un oasis. No es una metáfora sino la traducción literal de Neve Tzedek: "Oasis de justicia". Así lo bautizaron sus fundadores en el año 1887, un grupo de judíos que buscaban tranquilidad. A partir de aquí nació la ciudad de Tel Aviv. Hoy también podemos añadir que es un "oasis de modernidad", pues esa es la sensación que transmiten estas calles flanqueadas por casas de no más de tres plantas, unas impecables, otras no tanto. Estética que contrasta profundamente con el resto de la urbe. Sí, el Este constituye también un oasis arquitectónico, pero lo que más hechiza de este distrito del sur de Tel Aviv son sus tiendas, cafés y galerías de arte, donde antes, a principios del siglo XIX, se ubicaban las sedes de revistas culturales que frecuentaron escritores como Yosef Haim Brenner o Shmuel Yosef Agnón, los padres de la literatura hebrea. Aquí también se abrió el primer cine de la ciudad, el Edén , donde antes la intelectualidad flotaba en el ambiente y hoy reinan tiendas únicas...

Un fenómeno nuevo, ya que el renacer del Neve Tzedek es aún un secreto. Y son muchos los viajeros que se marchan de la ciudad de Tel Aviv sin haber pisado Shabazi , la calle más comercial de este barrio. ¡Hay tanto donde elegir! Para los amigos de la moda urbana, Mayu resulta una parada obligatoria . Y si buscan ropa original para niños, hay que entrar en Babette .

Para los que desean una joyería a la última, en Agas and Tamar venden unas piezas curiosas de oro mate y piedras varias inspiradas en el pasado, pero con un toque de vanguardia . Y los locos por el interiorismo tienen una cita en Tali''s Lifestyle Design , donde ofrecen juegos de té, flores, lámparas y bisutería. Paso a paso se llega a la plaza donde gobierna el centro de danza de Suzanne Dellal , una referencia no sólo por su programa sino porque su apertura fue el motor que hizo revivir el barrio. Merece la pena acercarse hasta aquí para sentarse en la coqueta plaza ajardinada que hay tras el edificio y luego callejear hasta Chlouche House, la primera casa del Neve Tzedek y que hoy acoge una galería de arte con una azotea que brinda una de las mejores vistas del barrio .

Para picar algo, un buen tentempié lo ofrece Dallal, restaurante ubicado en una casa típica de finales del XIX, con una panadería de estilo francés donde también venden pasteles para llevar . Y si el recorrido nos conquista hasta el punto de quedarnos a dormir aquí, un buen sitio es el Nina Café Suites Hotel , donde, además de soñar, podremos tomar un buen expresso en el desayuno.

La marcha, en el Puerto Norte
Si el cuerpo se queda con ganas de marcha, lo mejor es cambiar y poner rumbo al Puerto Norte (North Port) y a Hayarkon, la zona de moda de la ciudad de Tel Aviv, donde se concentran no sólo restaurantes con vistas al mar sino también pubs a la última, discotecas fashion y locales de jazz. Lo mejor es que todos los centros de ocio están muy cerca, con lo que se puede cenar, tomar una copa y bailar hasta la madrugada sin cansarse caminando.