El alma de San Juan

Un entramado de plazas amplias y calles estrechas dibuja el entorno del casco histórico de la capital de Puerto Rico, la más pequeña de las Antillas Mayores. Por sus suelos de adoquines azules transita la historia entre poemas, leyendas y milagros que envuelven con su magia la ciudad. Su pasado colonial es también su presente, alegre y vital, porque el día tiene 24 horas en las que siempre hay algo que celebrar.